Los restaurantes resultaron ser uno de los sectores del mercado más afectados por la pandemia. Las cuarentenas los obligaron a dejar de vender en sus establecimientos y a encontrar en las plataformas digitales un modelo de negocio a domicilio rentable. Y en esa urgencia no todos tuvieron la fortuna de posicionar su marca, adaptarse a la contingencia y seguir registrando las ventas para que su negocio prosperara.
De acuerdo con Acodrés y Asobares, alrededor de 50.000 restaurantes han tenido que parar sus operaciones debido a la crisis, y más de 230.000 personas del sector quedaron desempleadas como consecuencia.