El ecosistema fintech colombiano se duplicó en los últimos cuatro años, según Finnovista. En 2018 había 200 fintechs locales y al primer cuatrimestre de 2024 ese número ascendió a 394, según la séptima edición del Fintech Radar Colombia, publicado en mayo. Eso es una señal inequívoca de que el mercado ha crecido.
Colombia es, sin lugar a dudas, uno de los mercados más dinámicos para el emprendimiento, la innovación —y fintech también— de América Latina. Según el IV Informe Fintech en ALyC del BID y Finnovista, publicado a fines de junio, es el tercer país latinoamericano con mayor número de empresas de tecnología financiera: para ese entonces ya registraba 409, el equivalente al 13% del total, y tan sólo se encontraba por detrás de Brasil (722, 23.53%) y México (618,20.14%), los dos mercados más grandes de la región, que lo casi triplican o más que cuadruplican —respectivamente— en número de habitantes. Este sector ha generado entre 26 y 27 mil empleos en el país, según la Asociación Colombia Fintech.
Lo de Colombia, así, tiene mucho mérito: el haber creado uno de los ecosistemas de startups —y fintechs también— más pujantes y boyantes de la región, lo cual atribuyo, principalmente a dos factores: la colaboración y el respaldo del capital de riesgo (VC).
Quizá ninguna empresa lo encarne y ejemplifique tanto en sí misma como Rappi, el primer unicornio colombiano, fundado por Simón Borrero, Sebastián Mejía, Felipe Villamarín, Juan Pablo Ortega y Andrés Bilbao. Desde su génesis en 2015, ha sido una de las de mayor crecimiento y expansión, levantado más capital (más de 2 mil millones de dólares) y, sin lugar a dudas, de las nacidas en este siglo en América Latina, la que ha engendrado más startups nuevas: su progenie se estima en alrededor de 150 compañías fundadas, ya sea por sus ex empleados o porque sus fundadores hayan invertido en ellas, que van desde frubana o Yuno, hasta Truora, Simetrik o trii.
En sintonía con la tendencia en la cantidad de startups y fintech, Colombia es también el tercer mercado latinoamericano con mayor volumen de capital de riesgo: el mejor año de su historia fue el 2020, que fue también cuando más creció el número de empresas fintech en el país, con un aumento del 39.5% al pasar de 200 en el año de la pandemia a 279 en 2021. Pese a haber tenido una caída en el valor transaccional y la cantidad de operaciones en los dos años siguientes, en 2024 comenzó el repunte: en el primer trimestre volvió a abrirse la llave del capital y startups fintech colombianas levantaron rondas por decenas de millones de dólares: en febrero, Simetrik levantó 55 millones de dólares en su serie B. La plataforma B2B No Code para el control y la automatización financiera fundada por Alejandro Casas, que tiene entre sus clientes a las empresas más valiosas de América Latina, como Mercado Libre, Nubank y Femsa, reportó esta semana un crecimiento del 207% en sus ingresos recurrentes anuales en México, con lo que se posicionó como su cuarto mercado más importante a nivel mundial.
Por mi propensión hacia los agregadores y adquirientes no bancarios, también destaco el caso de bold, la fintech de pagos digitales cofundada por José Velez en 2019, que en febrero cerró su serie C por 50 millones de dólares. A nivel personal, desde la perspectiva de un usuario con aversión al efectivo, es fascinante constatar lo que su producto —un datáfono, como le llaman en Sudamérica, o terminal, como le diríamos en México— está haciendo en el país. La experiencia de pago en Colombia es totalmente sin fricción y sin contacto.


Mientras que la fintech de pagos Yuno, cofundada en 2022 por los ex Rappi Juan Pablo Ortega y Julián Núñez, levantó 25 millones de dólares en su serie A en marzo.
Siguiendo con el contraste entre México y Colombia, hay que hacer notar que esta no tiene una legislación unificada para el sector, como la Ley Fintech mexicana, sino que, en cambio, posee diversas normativas que se aplican a las empresas de tecnología financiera. Quizá fue eso lo que permitió al país sudamericano rebasar a su par en materia de Open Finance, pues a través de la Circular Externa del 07 de febrero de 2024, la Superintendencia Financiera emitió las instrucciones relativas a las finanzas abiertas y la comercialización de tecnología e infraestructura a terceros. Desconozco el impacto que tiene esta fragmentación regulatoria en los inversionistas a la hora de invertir en fintechs colombianas.
Traigo a cuenta ambas características del mercado colombiano, la colaboración y el VC, porque esta semana se conjugan: ayer, 26 de agosto, arrancó la primera edición de Colombia Tech Week, un encuentro impulsado por Nicolás Cruz, María José Echeverri, Laura Forero y Daniel Bilbao con más de 90 eventos en tres ciudades: Bogotá, Cali y Barranquilla, que tiene como propósito conectar a 150 inversionistas globales con los fundadores locales para detonar el ecosistema. En realidad se trata de no sólo una, sino dos semanas, que cerrarán con broche de oro con Latam Fintech Market, quizás el evento fintech más importante de la región este año, que se celebrará el 5 y 6 de septiembre en Barranquilla, donde estará David Vélez, el fundador de Nubank.
Precisamente Nu Holdings Ltd. tuvo un crecimiento interanual del 25% en su número de clientes y llegó a 104.5 millones al cierre del segundo trimestre, según su más reciente informe financiero. En tanto que Mercado Pago, la división fintech de Mercado Libre, creció 37% interanual y por primera vez superó los 50 millones de usuarios activos mensuales. Ahora tiene 52, la mitad que Nu, muy interesante tomando en cuenta que no es su negocio principal. Por cierto, Marcos Galperin, el fundador y CEO de MELI, está librando una nueva batalla contra los bancos en su país de origen: Argentina. Esta semana presentó una denuncia ante la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) contra 36 bancos por concentración prohibida y ‘cartelización’.
Fervor Cripto: la semana pasada vi a los country managers de los exchanges de criptomonedas con mayor volumen de usuarios y transacciones en México: Frida Vargas de Binance y Felipe Vallejo de Bitso. Los dos se muestran entusiastas frente al mercado y dispuestos a colaborar con autoridades y reguladores para avanzar en el marco jurídico que permita impulsar una mayor adopción de criptoactivos por parte de los usuarios mexicanos.
Cambios directivos en asociaciones: Josefina Movillo fue nombrada nueva directora ejecutiva de Fintechile, la asociación chilena de empresas fintech. Proveniente de Londres, adonde fue a estudiar un máster en Políticas Públicas, la abogada, quien fuera jefa del gabinete del ex presidente Sebastián Piñera (QEPD), volverá al país para asumir el cargo en octubre. La Asociación de Agregadores de Medios de Pago (Asamep) de México también tuvo un cambio en el liderazgo: Carlos Rojero Casillas asumió como nuevo director general, en sustitución de Samantha Beltrán, quien le cedió la estafeta en Fintech Summit Latam 2024.