La feria Drone Summit 2022 finalizó ayer en Plaza Mayor y reunió a 30 expositores de esta industria, quienes mostraron los últimos avances de esta tecnología para diferentes sectores como la agricultura, seguridad, petróleos, turismo, catastro, emergencias y rescate, entre otros.
Una de las atracciones de la feria fue Max, un robot perro que desde hace dos meses hace parte de los servicios de la empresa antioqueña Pelagus Drones, el cual fue importado desde China y permite a través de sensores y cámaras cumplir actividades cotidianas que por lo general son realizadas por humanos.
Entre sus funciones está ser un guía en espacios públicos como los centros comerciales: esto lo logra con ayuda de la tecnología lidar (sensor) que marca el espacio por donde debe caminar (identifica los locales); o en las noches se convierte en vigilante, porque con la cámara de movimiento o térmica detecta alguna presencia sospechosa.
En el campo de la ingeniería, Max tiene la posibilidad de hacer levantamiento de espacios, ayudar a los ingenieros a tener una mayor visualización de los túneles en construcción, por ejemplo.
Y eso no es todo. Con este perro robot se pueden realizar recorridos virtuales (con una cámara 360) de sitios turísticos. Con los sensores, este dispositivo puede aportar información para hacer análisis técnicos de una subestación eléctrica y monitorear la temperatura de cada uno de los elementos.
Max fue fabricado por la empresa Unitree, pesa aproximadamente ocho kilos, funciona con baterías y tiene todas las articulaciones que en este caso son motores que le permiten la fuerza y la movilidad.
En su interior tiene un sistema medidor de inercia que le permite el equilibrio: sube y baja escaleras, baila, tiene movimientos programados con la tecnología SLAM (Simultaneous Localization and Mapping) basada en inteligencia artificial.
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