Colombia | “El país ha demostrado que la transición energética es transversal a cualquier gobierno”: BueFoat Energy
En su carrera por conseguir una transición hacia las energías renovables no convencionales, en la cual ya avanzan muchos países en el mundo, Colombia ha adoptado medidas, como la subastas de energías, y ha lanzado proyectos con miras a lograr este objetivo antes de 2050.
Y es que uno de los recursos que hace más atractivo a Colombia son sus vientos. Por ello, con el fin de aprovechar este potencial, recientemente se anunció la construcción de Vientos Alisios, el primer parque de energía eólica costa afuera (offshore) del país, el cual estaría listo para 2027.
El proyecto, que sería liderado por la empresa española BlueFloat Energy —y que se encuentra en etapa de prefactibilidad—, busca aprovechar la velocidad del viento mar adentro mediante la instalación de unos 35 aerogeneradores en las aguas del mar Caribe, exactamente en el corregimiento de Galerazamba (Santa Catalina, norte de Bolívar), en límites con el departamento del Atlántico.
Sin embargo, la puesta en marcha de un proyecto de tal envergadura implica el uso de tecnología de punta y mano de obra cualificada, lo cual requiere de altas inversiones, que en este caso sería de más de US$1.000 millones.
EL COLOMBIANO habló con Carlos Martín, CEO de BlueFloat Energy, y Armando Politi, country manager para Colombia, sobre cómo será la construcción del proyecto y cómo aseguran que este alto despliegue financiero no se trasladará al bolsillo de los colombianos.
¿En qué va el proceso de Vientos Alisios?
“Este tipo de proyectos conlleva desarrollos muy largos, que puede tardar hasta 8 años, dependiendo de las condiciones del país y de la cadena de suministros. En este caso, Vientos Alisios está todavía en las primeras etapas. Lo que hemos hecho hasta el momento es contratar la preingeniería, que la está desarrollando la compañía inglesa Arup. Hemos tenido varios resultados que nos tranquilizan. Contratamos la caracterización hidrodinámica, que es muy importante porque tienes que poner unos elementos en el mar durante un tiempo para recoger datos en diferentes épocas del año. Este es un paso más complejo porque los dispositivos que se tienen que utilizar no están tan disponible en el mercado. La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) ya nos mandó los términos de referencia para el estudio de impacto ambiental.
Ahora el problema que vemos es sobre el borrador que sacó el Gobierno colombiano para establecer el procedimiento de asignación de áreas temporales, porque esto nos deja en un medio “limbo”, ya que nosotros ya habíamos tramitado todos los permisos. Por el momento, lo proyectado es que la preingeniería termine a finales de julio, la toma de datos en el mar está planeada para finales de este año, así como el estudio de impacto ambiental. El objetivo es que en agosto de 2023 podamos pedir la concesión marítima oficial. Y ya con esto comenzamos los estudios más fuertes”.
Colombia está ad portas de elegir su nuevo presidente, ¿esto les ha generado algún tipo de incertidumbre?
“Tenemos presente que la construcción de Vientos Alisios se hará en al menos dos periodos presidenciales, pero uno de los principales aspectos que nos ha generado interés en invertir en Colombia es que las renovables generan un consenso muy amplio y un compromiso muy fuerte por parte de todo el espectro político del país. Para nosotros ha sido un signo de confianza que la transición energética sea transversal a cualquier gobierno”.
Consulta información completa aquí.