Colombia, en su búsqueda por convertirse en una potencia mundial, se enfrenta a un desafío crucial: la transición energética. El Índice de Transición Energética 2023 publicado por el Foro Económico Mundial, revela un descenso significativo en su posición global (del puesto 29 al 39), lo que plantea interrogantes en diversos sectores sobre la efectividad del enfoque de país en la adopción de fuentes de energía más limpias. En esta evaluación que mide inversión, innovación e infraestructura, el país obtuvo 60 puntos comparado con los 66 del índice del 2021.
El presidente Gustavo Petro ha expresado desde su campaña como candidato presidencial, su intención de reducir y eventualmente eliminar la explotación de combustibles fósiles. Sin embargo, las acciones hasta ahora se centran en la no firma de nuevos contratos de exploración, dejando interrogantes sobre el ritmo y la profundidad de la transición, y reflejando una brecha entre la intención política y la ejecución práctica.