En los últimos años, la tendencia a identificar los riesgos que representa el cambio climático en los países es más alta. Los diferentes eventos naturales como el aumento del nivel de los mares, incendios forestales, inundaciones, sequías, entre otros, y también el calentamiento global, empeora cada vez más la calidad crediticia de varias regiones geográficas de América Latina.
Así lo aseguró Moody’s Investors Service, en su último informe, en donde además aborda los riesgos físicos del cambio climático en América Latina y cómo es particularmente significativo para las industrias con activos fijos, como minería, petróleo y gas, puertos y servicios públicos.
De acuerdo con el documento, la región se enfrenta a múltiples riesgos derivados de un clima que está en constante cambio. Esto, hace especial referencia a que, “industrias con activos operativos fijos, interrumpen con mayor frecuencia las operaciones al tiempo que hacen más estrictas las cadenas de suministro para los sectores de logística e infraestructura, agricultura, minería, pesca, generación de energía, servicios públicos de agua y telecomunicaciones”.
De igual forma, en lo que respecta a los bancos, estos, enfrentan riesgos indirectos en sus carteras de inversión y préstamos, teniendo afectaciones en la banca de la región.
Para Moody’s Investors Service, los bancos brasileños tienen una exposición contenida a prestatarios corporativos con alto riesgo climático físico, en al menos del 11% de los préstamos totales, mientras que algunos bancos regionales tienen exposiciones más altas a préstamos rurales.
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