El viernes 19 de septiembre de 2025, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) revocó la autorización al Consejo de Asistencia al Microemprendedor (CAME) para continuar operando como sociedad financiera popular (sofipo).
Tras la revocación, aprobada por la Junta de Gobierno de la CNBV en su sesión extraordinaria ese mismo día, CAME se encuentra incapacitada para realizar operaciones y entró en estado de disolución y liquidación, conforme a lo previsto en el artículo 37 de la Ley de Ahorro y Crédito Popular (LACP).
La Asociación Mexicana de Sofipos (AMS) informó este martes que respalda la decisión con el objetivo de que inicie la entrega de recursos a los ahorradores, en función de lo estipulado en el artículo 112 de la propia LACP.
Comienza el pago a ahorradores
Tres días después, este lunes 22 de septiembre, se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF), la resolución del procedimiento administrativo y notificó a los ahorradores el inicio del pago de su dinero con recursos del Fondo de Protección de las Sofipos (Prosofipo).
En el comunicado oficial, la CNBV resaltó que este esquema, fondeado por aportaciones periódicas de todas las sofipos con la finalidad de proteger a los ahorradores, garantizará la devolución de hasta 25,000 Unidades de Inversión (UDIS) por persona (alrededor de 219,000 pesos), lo que permitirá cubrir al 99.5% de los ahorradores de CAME (169,564).
Aunque 850 poseían un monto superior, están fuera de la protección del fondo y tendrán que esperar a que culmine el proceso de liquidación para recuperar la diferencia.
Proceso de devolución
El mismo día, la CNBV publicó en el DOF un aviso a los ahorradores de CAME con las bases para que realicen la solicitud del cobro, el cual podrán hacer a través de la página de Internet http://www.fondodeproteccion.mx/ o los centros de atención que se habiliten para tal fin.
En el comunicado difundido este martes 23 de septiembre, la AMS dijo que respeta los tiempos y el proceso definido por las autoridades para realizar el pago a los ahorradores afectados y manifestó su disposición a colaborar.
Ascenso y caída de CAME: el fin de la agonía
La revocación de la licencia se produjo 5 meses después de que El Economista revelara que CAME había cerrado su corporativo en la Ciudad de México y sucursales alrededor del país y comenzado a denegar el acceso de los clientes a su dinero a través de su aplicación móvil; tres meses después de haber sido intervenida por la propia CNBV –el 13 de junio de 2025– y a apenas 18 días de que Ángel Cabrera Mendoza asumiera la presidencia del regulador financiero mexicano –el 1 de septiembre–.
No obstante, según consta en el propio oficio publicado en el DOF, la resolución fue firmada por el vicepresidente Jurídico de la CNBV, Ángel Salvador Vargas Mitre, en suplencia por ausencia de Cabrera en la sesión.
Cuando concluya el proceso de liquidación, también pondrá fin a más de 30 años de historia de una institución que, en un inicio, fue pionera de las microfinanzas para pequeños empresarios en México. Según recuenta en su página Web, en 1993 inició el programa CAME (Consejo de Apoyo al Microempresario) en Valle de Chalco.
Poco más de una década después, en 2004, refiere haber abierto sus primeras cajas, mudarse a su nuevo corporativo en la Colonia del Valle y alcanzado sus primeros 50,000 clientes. Al año siguiente, en 2005, constituyó CAME (Consejo de Asistencia al Microemprendedor S.A. de C.V.); en 2009 se transformó en sofipo y en 2010 se publicó su autorización en el DOF, que le fue revocada este viernes.
Cerca de un decenio después, en 2019, previo a la pandemia, anunció su incorporación al grupo financiero Te Creemos Holding, y no fue sino hasta 3 años después, en 2022, que concluyó la fusión de la sofipo Te Creemos, con lo que se convirtió en una de las de mayor número de clientes en el país.
Desde entonces, a partir de ese dilatado proceso de fusión, comenzó a experimentar problemas financieros de los que ya no pudo recuperarse, pese a que, hace un año, a fines de agosto de 2024, anunció un programa de capitalización por 340 millones de pesos, con la posibilidad de agregarle otros 250 mdp para el final del año.