A finales de octubre, alrededor de 3 mil delegados representando a casi todas las naciones del mundo se reunirán en Egipto para la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones 2019 (CMR-19). Allí tomarán decisiones que afectarán el desarrollo de sociedades, negocios y economías por muchos años. Este evento es, sin dudas, uno de los hitos más importantes para el sector de las telecomunicaciones, pero no debería considerarse como un evento técnico de nicho: la CMR es, fundamentalmente, una reunión internacional de contenido político y grandes definiciones en juego. La edición de este año, en particular, determinará el futuro de 5G, el siguiente paso esencial para no dejar a nadie atrás en la revolución digital.
¿Qué es la CMR?
La Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones es un encuentro organizado cada cuatro años por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) de Naciones Unidas, con el objetivo de revisar y decidir qué espectro pueden usar los diferentes servicios de radiocomunicaciones, incluidas las IMT. La reunión dura casi un mes, pero los preparativos comienzan con años de anticipación; de hecho, la gestación de una CMR inicia inmediatamente tras la finalización de la anterior.
Las CMR son simultáneamente el final de un ciclo y el comienzo de otro. Una parte importante de este trabajo previo son los preparativos nacionales y regionales. En la región de las Américas, la Comisión Interamericana de Telecomunicaciones (CITEL) establece el marco para el desarrollo de posiciones comunes y el armado de propuestas a presentar en la CMR.
El resultado de la CMR es extremadamente relevante: se producen cambios en el Reglamento de Radiocomunicaciones, un tratado internacional con carácter vinculante para los Estados miembros de la UIT.
Este es sólo el primer paso; el espectro identificado en la CMR no se vuelve inmediatamente disponible. Los Estados miembros de la UIT luego acuerdan planes de banda durante los cuatro años subsiguientes requeridos para determinar qué frecuencias pueden ser usadas. Es un proceso extenso: planificar y asignar espectro puede llevar un promedio de 10 años. La CMR brinda la oportunidad de armonizar espectro, permitiendo la creación de ecosistemas globales de equipamiento que generan beneficios de economías de escala y conducen a tener una banda ancha más asequible.
¿Por qué la CMR-19 es particularmente importante?
Durante la CMR-19, los delegados nacionales identificarán las frecuencias radioeléctricas que los operadores móviles podrán usar para las redes 5G en el futuro; es decir, tendrán en sus manos la determinación sobre si efectivamente se materializará, y cuándo, la promesa de la nueva generación móvil. Los reguladores del mundo están desarrollando de manera activa sus planes de espectro para 5G, y algunos ya han completado las primeras asignaciones; sin embargo, los servicios 5G más innovadores dependen de la disponibilidad de unas frecuencias de radio específicas, conocidas como “bandas milimétricas”. Este espectro se identificará durante la CMR-19.
Las frecuencias de radio sobre las que se discutirá en la conferencia —incluidas las bandas de 26, 40, 50 y 66 GHz que apoya la GSMA— permitirán al sector móvil producir y ofrecer servicios innovadores sin precedentes. Estas bandas permitirán alcanzar altas velocidades y baja latencia, capacidades clave de la tecnología 5G.
Con el acceso al espectro adecuado, la tecnología 5G impulsará la sociedad digital: la transformación digital, el Internet de las Cosas, una banda ancha móvil mejorada y conectividad industrial. La oportunidad de discutir la asignación de espectro de bandas milimétricas de alta capacidad no volverá a darse hasta dentro de 10 años o más, por lo que el momento de actuar es ahora.
América Latina debe actuar ahora para asegurar su futuro 5G
Los prolongados plazos del proceso de la UIT ponen de relieve la necesidad de que todos los gobiernos consideren sus necesidades de espectro para 5G con gran antelación, mirando más allá de la próxima década. Si bien en América Latina aún existe un margen de crecimiento considerable para las conexiones 4G, los gobiernos de la región deben sentar las bases de su futuro 5G identificando el espectro necesario en la CMR-19.
La tecnología 5G intensificará la capacidad de la industria móvil de producir mejoras en salud y educación, de lograr ciudades más limpias y eficientes y crear nuevos parámetros de referencia en productividad industrial, entretenimiento y transporte inteligente. América Latina no puede arriesgarse a demorar este tipo de crecimiento económico e innovación al no apoyar las decisiones correctas durante la conferencia.
Habiendo conectado a más de dos tercios de la población mundial —más de 5 mil millones de personas—, la industria móvil ha probado ser un guardián eficiente y eficaz de un recurso limitado como es el espectro. La CMR-19 presenta una nueva oportunidad para que los gobiernos y la industria colaboren en beneficio de millones de ciudadanos en todo el mundo.