Ciudadanos europeos apoyan la mano dura de Bruselas sobre las Big Tech
Una encuesta de YouGov revela que la mayoría de ciudadanos de Francia, Alemania y España quieren que la Comisión Europea siga regulando a las Big Tech, aunque eso le cueste a la UE las relaciones con Trump.
Dos tercios de las y los ciudadanos de Francia, Alemania y España están de acuerdo con que la Comisión Europea (CE) siga aplicando medidas regulatorias sobre las grandes empresas tecnológicas (Big Tech), en gran parte provenientes de Estados Unidos.
Mientras el gobierno de Estados Unidos crítica duramente la regulación europea sobre las Big Tech, la ciudadanía considera que es necesaria e incluso la califican, en su mayoría, como apenas justa, de acuerdo con una nueva encuesta de YouGov.
La encuesta revela que las personas en esos tres países apoyan que Bruselas continúe regulando a las empresas tecnológicas como hasta ahora, aunque esto perjudique las relaciones de la Unión Europea (UE) con el gobierno de EE. UU.
Rasha Abdul Rahim, directora ejecutiva interina de People Vs Big Tech, afirmó que los resultados de la encuesta dejan ver que, “en toda Europa, la gente ve a las grandes tecnológicas como lo que son: una amenaza para los derechos, la democracia y la rendición de cuentas”.
“Estas plataformas han construido imperios distorsionando el debate, eludiendo el escrutinio y debilitando las instituciones públicas. Si la UE cede en su aplicación, envía un mensaje claro: los oligarcas tecnológicos no electos y los grupos de presión corporativos prevalecen sobre la voluntad democrática de sus ciudadanos”, advirtió.
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Esto piensa la ciudadanía europea:
- 47% de Alemania, 42% en Francia y 38% de España considera que la aplicación de leyes sobre las Big Tech es demasiado laxa en Europa.
- Más personas creen que las grandes empresas tecnológicas tienen un impacto negativo en la democracia europea que un impacto positivo.
- Entre 50 y 60% de las y los ciudadanos ven las relaciones de los directores ejecutivos de las Big Tech con Donald Trump de forma negativa que positiva.
- Los líderes de la UE cuentan con el respaldo de los simpatizantes de sus propios partidos políticos para aplicar las leyes a las Big Tech.
Las Big Tech en la negociación arancelaria
El respaldo ciudadano a la CE se da en un contexto en el que la administración de Donald Trump ha amagado con poner aranceles a los países que obstaculicen la competitividad global de las empresas estadounidenses.
Donald Trump ha acusado a algunos países de apropiarse de ingresos que deberían pertenecer a Estados Unidos, al introducir impuestos y medidas contra las Big Tech.
“Todas estas medidas violan la soberanía estadounidense y deslocalizan empleos estadounidenses, limitan la competitividad global de las empresas estadounidenses y aumentan los costos operativos estadounidenses, a la vez que exponen nuestra información confidencial a reguladores extranjeros potencialmente hostiles”, advirtió la Casa Blanca por medio de un memorando en febrero de este año.
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Ante las constantes críticas de Estados Unidos, la jefa de Tecnología de la Comisión Europea, Henna Virkkunen, dijo que Europa no negociará con EE. UU. las normas en materia digital, y reafirmó el interés de Bruselas en seguir investigando las prácticas anticompetitivas de las Big Tech.
Sin embargo, el portavoz de la Comisión Europea, Thomas Regnier, dio declaraciones a finales de junio en las que dejaba la puerta entreabierta a una posible flexibilización de la regulación europea como moneda de cambio en las negociaciones arancelarias.
El 9 de julio de este año llegará el “día cero” de los aranceles de Trump: se espera que ese día el gobierno estadounidense aplique nuevas medidas arancelarias a diversos países, luego de que el 9 de abril diera una ventana de tres para negociar acuerdos comerciales con EE. UU.