Cinco recomendaciones del Banco Mundial para el uso de datos en reducción de pobreza y mejoras al desarrollo

El avance en la digitalización de prácticamente todas las actividades económicas y sociales, desde un proceso de manufactura hasta la comunicación entre familiares, está creando un gran flujo de información que, mediante las técnicas y prácticas adecuadas, permitiría crear las condiciones para mejorar la toma de decisiones e impulsar el desarrollo económico.

En el nuevo informe Datos para mejores vidas, el Banco Mundial expone las mejores prácticas y casos de uso para la gobernanza de los datos y su aprovechamiento en la toma de decisiones para políticas públicas.

“Innovaciones en la generación de datos crean nuevas oportunidades para mejorar el desempeño económico de las empresas; por la reutilización de datos para mejorar el diseño, ejecución y evaluación de políticas públicas; y para ayudar a las personas y las comunidades a tomar mejores decisiones al acceder a más información y conocimiento”, indica el informe

También advierte, sin embargo, que aunque el uso de datos representa una oportunidad para avanzar en los objetivos de desarrollo, también es un arma de doble filo que implica riesgos de privacidad, éticos y a la seguridad de las personas que deben ser abordados para obtener los resultados esperados.

“Los arreglos de gobernanza para abordar estas preocupaciones aún están en pañales, particularmente en los países de bajos ingresos. Los marcos legales y regulatorios para los datos están incompletos, con lagunas en las salvaguardas críticas y una escasez de medidas para permitir el intercambio de datos”, advierte el Banco Mundial.

El Banco señala a la reciente pandemia por Covid-19 como un claro ejemplo de los pros y contras del uso de datos. Por un lado, algunos países recabaron y utilizaron detalles sobre llamadas en teléfonos celulares para ayudar a las autoridades de salud a identificar y contener rápidamente la expansión del virus. Para evitar un mal uso de los datos, algunos gobiernos aprobaron regulaciones de emergencia para actualizar los marcos de protección.

El informe detalla cinco nuevas recomendaciones emitidas por el Banco Mundial para el aprovechamiento correcto de los datos: (1) forjar un nuevo contrato social para los datos; que (2) aumente el uso y la reutilización de datos para obtener un mayor valor; (3) crear un acceso más equitativo a los beneficios de los datos; (4) fomentar la confianza a través de salvaguardas que protegen a las personas del daño del uso indebido de datos; y (5) allanar el camino para un sistema nacional integrado de datos.

Una de las principales propuestas del informe es un marco conceptual que permita enlazar la generación de datos con el desarrollo a través de tres sendas institucionales. Al centro se encuentra el uso de datos por el gobierno y organizaciones institucionales para la mejora de políticas públicas; en la cima, se encontraría el uso de datos por la sociedad civil para monitorear las políticas públicas y el uso por individuos para acceder a servicios públicos y comerciales; y en la base se establece el uso de datos por los privados para la mejora de los procesos de producción y, por tanto, la generación de crecimiento económico.

“Debido a que el potencial de los datos para un uso productivo es esencialmente ilimitado, permitir la reutilización y la adaptación de datos es fundamental para que los datos conduzcan a una vida mejor. Por tanto, es un aspecto central del marco conceptual”, agrega el informe.

Otra de las grandes propuestas del Banco Mundial es la integración de un sistema nacional de datos, que permita su correcto aprovechamiento, mientras se mantiene un confiable, equitativo y fluido uso de los datos.

El Banco señala que un sistema de este tipo se basa en una gobernanza de datos que es intencional, que abarca a todo el gobierno, de múltiples partes interesadas y que es colaborativo.

“Un sistema de datos nacional integrado tiene que ver con las personas. Un sistema que funcione bien requiere que las personas produzcan, procesen y gestionen datos de alta calidad; personas para poblar las instituciones que salvaguardan y protegen los datos del uso indebido; y personas para redactar, supervisar e implementar estrategias, políticas y regulaciones de datos”, explica.

Entre las principales características de un sistema como el propuesto, es que los datos deben permanecer abiertos y protegidos, ser utilizados por el gobierno, la sociedad, el sector privado, construidos sobre normas y leyes y alimentado por capital humano y la confianza.

El informe completo se puede consultar aquí.