Centros de Datos y electricidad en México

Desde una perspectiva económica, los servicios de computación en la Nube están revolucionando la forma como operan las organizaciones, están redefiniendo el alcance de las empresas y se han convertido en un componente crucial de la infraestructura digital.

La computación en la Nube se refiere a la entrega de servicios informáticos, incluidos servidores, almacenamiento, bases de datos, redes, software, acceso a algoritmos de Inteligencia Artificial a través de Internet (“la Nube”), por parte de proveedores de servicios denominados “en la Nube”.

Estos servicios ofrecen ventajas que tienen implicaciones significativas para las empresas de cualquier escala, sujeto al acceso a banda ancha y a sus precondiciones de capital humano.

1. Abatimiento de costos fijos y operativos. La computación en la Nube permite a las empresas evitar los costos iniciales sustanciales asociados con la compra, instalación y mantenimiento de hardware y software. En su lugar, pueden optar por el suministro de los recursos informáticos según sea necesario, convirtiendo el gasto de capital (CapEx) en gasto operativo (OpEx). Este modelo de pago por uso permite a las empresas optimizar su gasto en TI y asignar recursos de manera eficiente.

2. Escalabilidad y flexibilidad. Los servicios en la Nube proporcionan a las empresas la capacidad de escalar sus recursos informáticos (modularidad) “hacia arriba” o “hacia abajo” según la demanda. Esta flexibilidad permite a las organizaciones responder las necesidades de demanda final o demanda derivada por insumos sin necesidad de incurrir en inversiones significativas e irreversibles en el corto plazo en infraestructura. La flexibilidad de la computación en la Nube permite a las empresas adaptarse rápidamente a los cambios del mercado.

3. Ganancias en productividad y colaboración. Las aplicaciones y servicios basados en la Nube permiten a la planta laboral acceder a datos y herramientas desde cualquier lugar con una conexión a Internet. Facilitan el trabajo remoto y mejoran la colaboración a distancia sin el costo que implica la vieja condición de “horas de oficina” y sustituyéndolo por “horas de productividad”. Este aumento de la accesibilidad conduce a una mayor productividad y a un trabajo en equipo más eficiente, particularmente para las organizaciones con plantas geográficamente dispersas.

4. Continuidad y recuperación ante siniestros. Los proveedores de servicios en la Nube ofrecen soluciones sólidas de respaldo, replicación y recuperación de datos. Al almacenar datos y aplicaciones en la Nube, las empresas pueden protegerse contra la pérdida de datos debido a fallas de hardware, desastres naturales u otras interrupciones. Las soluciones de recuperación ante desastres basadas en la Nube son más rentables y confiables que aquellas alternativas tradicionales en las instalaciones de “oficinas” o servidores locales.

5. Innovación y ventaja competitiva. La computación en la Nube permite a las empresas adoptar rápidamente nuevas tecnologías y servicios sin necesidad de inversiones recurrentes en infraestructura. Esto permite a las organizaciones experimentar con soluciones innovadoras, como Inteligencia Artificial, Aprendizaje Automático y análisis de Big Data, para ayudarlas a obtener una ventaja competitiva en sus respectivos mercados.

La adopción de servicios de computación en la Nube ha tenido un impacto en la economía global. Ha reducido las barreras de entrada para las startups y las pequeñas y medianas empresas, permitiéndoles competir con empresas de mayor tamaño que eran las que anteriormente tenían acceso a su propia infraestructura de TI.

A pesar de que todavía existan opiniones sobre toda estructura de mercado que tenga una elevada concentración, por causa de la existencia de “pocos” competidores, la realidad se terminará imponiendo, dado que con la digitalización los rendimientos crecientes a escala serán la generalidad de estas industrias y no una excepción.

El mercado de la computación en la Nube permanece altamente competitivo, con grandes proveedores como Amazon Web Services (AWS), Microsoft Azure y Google Cloud experimentando un rápido crecimiento y generando ingresos sustanciales.

Al cierre de 2023 la presencia de tales proveedores era la siguiente.[1]

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Un factor importante que impulsó la inversión de servicios en la Nube fue el T-MEC, que entró en vigor en julio de 2020, reemplazando al Tratado de Libre Comercio de América del Norte, y que tiene implicaciones importantes en esta industria.

El T-MEC contribuye a una armonización del mercado regional de la Nube a través de la prohibición de aranceles sobre productos digitales, como servicios en la Nube y software. Es importante destacar que prohíbe exigir que un proveedor utilice o ubique instalaciones informáticas en el país como condición para realizar negocios, y prohíbe la restricción de transferencias de información electrónica.

Esto crea certeza regulatoria para que los proveedores de Nube estadounidenses compitan en el mercado mexicano, permitiendo que las plataformas públicas de hiperescala y la gama de proveedores de software como servicio compitan en México ofreciendo menores costos.

En junio de 2022, Oracle lanzó una región de Oracle Cloud alojada en Querétaro, lo que la convierte en la primera instalación hiperescala en la Nube para lanzar una región local.

La región será la cuarta de este gigante del software empresarial en América Latina, junto con dos regiones en Brasil y una en Chile que se lanzaron en 2020 y 2021, respectivamente.

En septiembre de 2022, Telmex anunció que albergaría una segunda región de Nube de Oracle, la 46º a nivel global, ubicados en 23 países, en uno de sus Centros de Datos de Triara ubicado en Monterrey.

A través de esta alianza, Telmex-Triara se convierte en uno de los primeros operadores de telecomunicaciones en ofrecer servicios Oracle en México, teniendo como objetivo acelerar la adopción de servicios en la Nube y proporcionar capacidades de redundancia y recuperación de desastres en estas dos regiones.

En febrero de 2020, Microsoft fue el primero de los principales proveedores mundiales de Nube pública en anunciar que establecería una red local regional de Nube alojada en México, que se basaría en Centros de Datos geográficamente distintos en el país que albergan Azure, Office Servicios 365, Dynamics 365 y Power Platform.

En marzo de 2021, Microsoft anunció que había seleccionado el estado de Querétaro para la región Azure, que incluirá tres Centros de Datos y será parte de una inversión de 1,100 millones de dólares durante cinco años.

En México, los clientes de Microsoft incluyen al operador de telecomunicaciones América Móvil, la tienda departamental El Puerto de Liverpool y el SAT.

Desde diciembre de 2021, AWS informó que estaba planeando el lanzamiento de una plataforma alojada localmente, para abrir un Centro de Datos en Querétaro, que será uno de los tres Centros de Datos que formarán infraestructura de la región de AWS.

AWS había anunciado previamente sus dos primeras ubicaciones en septiembre de 2020 para aplicaciones de misión crítica, reduciendo la latencia para los clientes hasta 30 por ciento.

En enero de 2023, AWS lanzó una nueva zona local, la cual es una ventaja dado que tiene como objeto alojar aplicaciones sensibles a la latencia en ciudades donde AWS no tiene un Centro de Datos.

En mayo de 2023, Telmex y Amazon Web Services (AWS) firmaron un Acuerdo de Colaboración Estratégica, lo cual permitirá a las organizaciones del sector público y privado acelerar su migración a la Nube, además de promover su adopción entre las pequeñas y medianas empresas (pymes).

Convencidos de que el capital humano es fundamental para la adopción del cambio tecnológico, el acuerdo creó el Centro de Excelencia en la Nube AWS.

Éste tiene como objetivo formar personal capacitado y certificado para acompañar a las organizaciones durante el proceso migratorio, desde el diseño, implementación y operación de cargas de trabajo comercial, además de crear nuevas soluciones que satisfagan las necesidades de los clientes.

La dinámica de desarrollo y competitividad que enfrentan las organizaciones hoy en día provoca la demanda de soluciones basadas en la Nube, razón por la cual analistas como International Data Corporation (IDC) estiman que el mercado de la Nube en México crecerá alrededor de 28.9 por ciento anual entre 2021 y 2026.[2]

En julio de 2022, Google anunció que lanzaría una región de Google Cloud Platform en México, sin proporcionar una fecha para el lanzamiento, que sería la tercera en América Latina después de Chile y Brasil.

Huawei opera una región de Huawei Cloud en la Ciudad de México, una de las seis que opera fuera de China. En agosto de 2021, Huawei anunció que agregaría un segundo Centro de Datos en México. La empresa también ha tenido una asociación en la Nube con Telefónica en México desde el lanzamiento en septiembre de 2016 de los servicios Open Cloud y Open Server. Estas empresas promueven la migración de los servicios de TI tradicionales a la Nube. Los clientes alojan su informática, almacenamiento y respaldo de los sistemas en los Centros de Datos de Telefónica mediante el sistema de pago por uso.

KIO Networks y Telmex son proveedores locales líderes y compiten con Equinix que ingresó a México en enero de 2020 con la adquisición de tres Centros de Datos de Axtel por 175 millones de dólares. En marzo de 2021, Equinix anunció que expandiría su presencia a hiperescala en México a través de inversiones realizadas por su empresa conjunta xScale con GIC.

En mayo de 2022, Odata, con sede en Brasil, lanzó servicios desde su primer Centro de Datos en México, una instalación de 100 millones de dólares en Querétaro.

Otra empresa de Centros de Datos con sede en Brasil, Ascenty, lanzó dos nuevos Centros de Datos en julio de 2022, ambos en Querétaro, con un total de 185 millones de dólares invertidos.

Qué pasa con la electricidad

Pero ahora es turno de conocer los obstáculos para este crecimiento, y ese proviene de la actual política de generación y distribución de electricidad, contraria a la reforma energética de la administración anterior y los efectos del cambio climático en la disponibilidad de agua.

Los Centros de Datos, que forman la columna vertebral de los servicios en la Nube, han causado un aumento significativo en la demanda de electricidad durante la última década, a medida que crece la demanda por servicios digitales.

También se deriva una demanda por energía que se ha convertido en un tema de interés y preocupación.

Se ilustra a continuación el esquema de demanda por electricidad y agua que exigen los Centros de Datos:

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Fuente: Farfan, J., & Lohrmann, A. (2023). Gone with the clouds: Estimating the electricity and water footprint of digital data services in Europe. Energy Conversion and Management, 290, 117225. https://doi.org/10.1016/j.enconman.2023.117225.

El consumo de energía en los Centros de Datos está asociado tanto con el uso de electricidad como con el uso continuo, las 24 horas del día, los 7 días de la semana, del uso intensivo de aire acondicionado, sin los cuales las computadoras y los servidores se sobrecalentarían.

El sector de la IA depende en gran medida de los Centros de Datos, y su uso y difusión cada vez mayores inevitablemente aumentarán las emisiones de carbono de los Centros de Datos en los próximos años hasta llegar a 3.5 por ciento de las emisiones globales de carbono para 2025.

Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), los Centros de Datos consumieron alrededor de 200-250 teravatios-hora (TWh) de electricidad en 2022. Lo anterior representa, aproximadamente, 2 por ciento de la demanda mundial de electricidad. Esto equivale al consumo anual de energía de países como Australia o España y, para 2026, llegarán a 1,000 TWh, igualando el consumo de Japón.

Los factores que contribuyen al aumento de la demanda de energía de los Centros de Datos incluyen:

1. Crecimiento de los servicios digitales. El auge de la computación en la Nube, los servicios de transmisión, la Internet de las cosas (IoT) y los algoritmos de Inteligencia Artificial ha provocado un aumento en los requisitos de procesamiento y almacenamiento de datos. La IA ha incrementado la demanda por electricidad y por agua para todas las granjas de servidores que requiere.

2. Aumento de la potencia de cómputo. A medida que aumenta la potencia de cómputo, también lo hace la energía necesaria para ejecutar y enfriar el equipo.

Sin embargo, ha habido esfuerzos para mejorar la eficiencia energética de los Centros de Datos:

1. Cambio tecnológico en hardware. Procesadores, dispositivos de almacenamiento y sistemas de enfriamiento más eficientes han ayudado a reducir el consumo de energía por unidad de potencia de cómputo.

2. Uso intensivo de energía renovable. Microsoft, Google y Amazon se han comprometido en alimentar sus Centros de Datos con fuentes de energía renovable. Google utiliza IA para optimizar su consumo de electricidad y localizar ubicaciones en el mundo donde exista exceso de generación por energía solar y eólica para ubicarse, invertir en generación con ambas tecnologías y optimizar el uso de agua en sus equipos de enfriamiento.

3. Cambio tecnológico en el enfriamiento. Algunos Centros de Datos han implementado técnicas de enfriamiento innovadoras, como el uso de aire exterior o enfriamiento líquido, para reducir el consumo de energía.

A pesar de estos esfuerzos, la AIE proyecta que la demanda de electricidad de los Centros de Datos podría aumentar entre 3 y 13 por ciento anual hasta 2030, dependiendo de la efectividad de las medidas de eficiencia.

En el peor de los casos, los Centros de Datos podrían consumir hasta 8 por ciento de la electricidad mundial para 2030.

Para mitigar el impacto ambiental del creciente consumo de energía de los Centros de Datos, es crucial continuar mejorando la eficiencia energética, la transición a fuentes de energía renovable y la desregulación en la generación y distribución de electricidad. De tal forma que no se sujete a los precios de los monopolios estatales de suministro eléctrico, como se ha procurado vuelva a ser CFE en los últimos 5 años.

En un artículo reciente, Google identifica tres prácticas que reducirían la huella de carbono de los sistemas de cómputo en la Nube y de IA:

1.         Utilizando algoritmos dispersos, con optimización de parámetros.

2.         Usar procesadores diseñados específicamente para las tareas que requieren, en lugar de procesadores de uso general.

3.         Optimización de la ubicación a través de Centros de Datos basados en la Nube: ésta permite seleccionar ubicaciones con energía que minimice su huella de carbono.

La tendencia revela que actualmente no existen economías de escala en los Centros de Datos e IA. Cuanto más grandes son, más energía utilizan. Por lo tanto, los Centros de Datos deben de propugnar por una reversión a la actual política de “fortalecimiento” de la CFE otorgándoles el beneficio de la afirmativa ficta en todos sus proyectos de generación para su autoabastecimiento, cogeneración y generación distribuida con porteo.

Esto con el objetivo de minimizar su huella de carbono y así tener el beneficio social neto de la digitalización con IA y la minimización de la externalidad ambiental.


[1] BMI, Mexico Information Technology Report | Q1 2024.

[2] ProQuest “Telmex and AWS sign Strategic Collaboration Agreement”, 4 de mayo de 2023.

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