CAPEX continuo en infraestructura y poco retorno: la ecuación que preocupa a las telcos

Ejecutivos y autoridades reunidos en Futurecom 2025 alertaron que la sostenibilidad de las redes de telecomunicaciones en Brasil depende de garantizar el retorno de las inversiones en infraestructura, en un escenario de obsolescencia regulatoria y tecnológica y también de costos crecientes.

Para Luiz Henrique Barbosa, presidente ejecutivo de TelComp, el problema es que las telcos necesitan invertir de forma recurrente en equipos –que se vuelven obsoletos en cada ciclo tecnológico– sin obtener un retorno proporcional. Esto se traduce, en palabras del ejecutivo, en un ciclo de CAPEX recurrente e intensivo, que desafía tanto a las empresas de telecomunicaciones como a los proveedores de tecnología. “El costo de capital es alto, la mayor parte de los equipos es importado y el retorno en Brasil ha sido bajo”, afirmó.

Defendió que los servicios esenciales, como la conectividad, tengan una carga tributaria proporcional para no erosionar aún más el retorno de los inversionistas.

Además de la cuestión tributaria, Barbosa señaló distorsiones competitivas graves, como la de players que actúan en la clandestinidad, utilizando infraestructura sin pagar y sin recaudar impuestos, creando una disfunción que compromete la sostenibilidad del sector. “Es una disfunción enorme con la que no se puede convivir”, dijo.

También lee: Soberanía digital sí, y más Big Tech también, defiende Asociación Brasileña de Empresas de Software

Su intervención resuena en un contexto en el cual, a pesar de los R$ 34.6 mil millones invertidos por el sector en 2024, según Conexis Brasil Digital, las dudas sobre la sostenibilidad de las redes persisten.

El ejecutivo también subrayó la necesidad de coordinación entre los actores del sector para evitar iniciativas desconectadas. En este sentido, Juliano Stanzani, director del Departamento de Política Sectorial del Ministerio de Comunicaciones, citó iniciativas recientes, como la reactivación del CITDigital, justamente para coordinar políticas, especialmente en temas como Data Centers e Inteligencia Artificial; aunque reconoció que la legislación de telecomunicaciones está desfasada.

La visión de Conexis, sin embargo, es optimista. Marcos Ferrari, presidente ejecutivo de la asociación, proyectó que, hacia el final de la década, Brasil estará entre los cinco mayores hubs digitales del mundo, impulsado por su matriz energética diversificada y limpia. Aun así, advirtió sobre la concentración de Data Centers en el Sudeste y los cuellos de botella en la transmisión de energía. También resaltó que es necesario contar con una regulación más flexible para que las decisiones y la implementación no queden atadas.