El regulador canadiense CRTC comenzó a realizar audiencias públicas sobre la revisión de los servicios inalámbricos móviles en el país, con el objetivo de garantizar que el marco regulatorio permita una competencia sostenible con mejores precios y servicios innovadores, además de inversiones continuas en redes de alta calidad en Canadá.
El regulador lanzó la revisión del mercado en marzo pasado con una consulta, y se espera que las audiencias públicas del 18 al 28 de febrero proporcionen más información antes de que decida intervenir en el mercado.
En 2015, se estableció el marco para los servicios inalámbricos móviles al por mayor, el cual requiere que Bell Mobility, Rogers y Telus brinden servicios de roaming a los competidores con tarifas establecidas por el CRTC.
El regulador examinó el estado de la competencia en el mercado inalámbrico móvil y se centró en la necesidad de más acciones para mejorar la elección y la asequibilidad. Además, busca exigir a los proveedores de servicios inalámbricos nacionales (Bell Mobility, Rogers y Telus) proporcionar a los operadores móviles virtuales (OMV) acceso mayorista a sus redes, sujeto a ciertas restricciones.
Pero los operadores se oponen al plan y la Oficina de Competencia de Canadá también cuestionó si era la solución más efectiva. Por su parte, Rogers Communications emitió un documento de investigación sobre el tema de los OMVs, concluyendo que la presencia de estos en un mercado no se correlaciona con precios más bajos, sino con los avances tecnológicos. Y se analizará el requerimiento de medidas regulatorias para facilitar el despliegue de la infraestructura de red 5G en Canadá.
La Oficina de Competencia de Canadá también brindó testimonio en la audiencia del CRTC en función de su evaluación del mercado, descubriendo que la competencia de los operadores de redes regionales, como Videotron, Sakstel y Freedom Mobile, ayuda a bajar los precios en el mercado móvil. El regulador de la competencia ve menos posibilidades de éxito para un MVNO sin su propia infraestructura.
El CRTC tomará decisiones, basado en la evidencia presentada en el registro público durante todo el proceso, garantizando que los canadienses tengan acceso a un sistema de comunicaciones de clase mundial.