Canadá: Bell se opone a la CRTC y su reducción de tarifas mayoristas de banda ancha

Después de que la Comisión Canadiense de Radio, Televisión y Telecomunicaciones (CRTC) ordenara a las grandes compañías de telecomunicaciones y de cable reducir las tarifas mayoristas que los revendedores de Internet de terceros pagan para acceder a la infraestructura de red, compañías como Bell mostraron su descontento, bajo el argumento de que esta decisión le causará un impacto estimado de 100 millones de dólares.

El año pasado, Bell lanzó el servicio Wireless Home Internet (WHI), que brinda acceso a Internet de alta velocidad en casas, granjas y pequeñas empresas en áreas difíciles de alcanzar para los proveedores con fibra o acceso tradicional a Internet por cable; el plan inicial de implementación es de 800 mil hogares y ya lanzó el servicio en 130 comunidades en Ontario y Québec.

De acuerdo con la compañía, la decisión de la CRTC reducirá el alcance de la construcción de Internet de banda ancha del servicio WHI, afectando a 200 mil hogares. Sin embargo, la Comisión aseguró que su medida facilitaría “mayor competencia, promoviendo servicios innovadores de banda ancha y más precios asequibles para los consumidores”.

Mirko Bibic, director de Operaciones de Bell, aseguró que “este tipo de impuesto inesperado y retroactivo sobre la inversión de capital no es la forma de garantizar el desarrollo continuo de la infraestructura de Internet de Canadá”. Bell ha conectado a las comunidades pequeñas a través de WHI y ha podido expandir el programa debido al Incentivo de Inversión Acelerada Federal, explicó.

Otros operadores fijos también criticaron la decisión del regulador y anunciaron cargos para dar cuenta de los precios reducidos. Rogers planea un cargo de 140 millones de dólares y a Cogeco le costará 25 millones de dólares. Además, señalaron que la Comisión no tomó en cuenta el reciente estudio de mercado de la Oficina de Competencia, el cual encontró que Canadá está bien servido por “redes de banda ancha de clase mundial”.