Brasil y la Unión Europea avanzan en acuerdo de litio, minerales y tierras raras
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó este viernes 16 de enero, en Río de Janeiro, que el Brasil y la Unión Europea están próximos a una cooperación en materias primas y minerales estratégicos, como el litio y las tierras raras, considerados esenciales para la transición energética limpia y la transición digital global. La declaración se produjo durante un encuentro con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, en el contexto del acuerdo Mercosur–UE, que será firmado este sábado en Paraguay.
Lula será el único jefe de Estado que no estará presente en Asunción y será representado por el ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira.
Durante el encuentro con von der Leyen, Lula afirmó que el acuerdo es positivo para el multilateralismo y declaró que “hará historia” al crear una de las mayores áreas de libre comercio del mundo, con cerca de 720 millones de personas y un Producto Interno Bruto de más de 22 billones de dólares.
En Brasil, los mercados de electroelectrónicos y de servicios digitales ya vislumbran crecimiento y una reducción de las tasas de exportación. El acuerdo, que prevé una serie de cláusulas orientadas a estos sectores, también dedica un capítulo específico a las telecomunicaciones, abordando temas como el roaming internacional, la competencia y el espectro.
Ursula von der Leyen agradeció a Lula por su esfuerzo en las negociaciones y subrayó que “entre nuestras regiones y nuestros pueblos, lo mejor aún está por venir”.
Lula se comprometió directamente a destrabar el acuerdo junto a líderes europeos. Durante una visita al presidente de Francia, Emmanuel Macron, el año pasado, el presidente brasileño fue homenajeado con la inclusión del término “multilateralismo” en el diccionario francés, un episodio que el propio mandatario citó como símbolo de la centralidad del tema en su actuación diplomática y en las negociaciones con la Unión Europea.
Una vez firmado, el acuerdo entrará en vigor de manera provisional hasta que sea ratificado por los parlamentos de todos los países de ambos bloques. Francia, sin embargo, aún se opone.