Brasil crea sello nacional de ciberseguridad para productos y servicios críticos

Nueva Estrategia Nacional de Ciberseguridad prevé estándares mínimos para datos sensibles e incorporación del tema como asignatura en el currículo escolar de todos los niveles educativos.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva instituyó, este lunes (5), la nueva Estrategia Nacional de Ciberseguridad (E-Ciber), mediante el Decreto nº 12.573/2025, publicado en el Diario Oficial de la Unión. Uno de los principales destaques de la norma es la inédita creación de un sello nacional de certificación de ciberseguridad.

Destinado a la evaluación de productos y servicios considerados de alto riesgo cibernético, especialmente aquellos utilizados en sectores esenciales e infraestructuras críticas, el sello también incluirá una vertiente para el reconocimiento de entidades certificadoras y laboratorios capaces de evaluar la conformidad de sistemas y productos digitales, ampliando así la infraestructura regulatoria del país.

Se prevé que el sello nacional de certificación sea detallado en el plan de acción posterior, con regulaciones específicas por tipo de activo y sector.

La estrategia sustituye la versión anterior, de 2020, y está organizada en cuatro ejes principales: protección de la sociedad; seguridad y resiliencia de los servicios esenciales; cooperación público-privada; y gobernanza del ciberespacio con enfoque en soberanía digital.

Será implementada mediante un Plan Nacional de Ciberseguridad, que será elaborado por el Comité Nacional de Ciberseguridad (CNCiber) y sometido a aprobación del Gabinete de Seguridad Institucional de la Presidencia de la República (GSI/PR).

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Entre las directrices de la nueva política se encuentran:

  • Exigencia de estándares mínimos de ciberseguridad para el tratamiento de datos sensibles, incluso por parte de agentes privados;
  • Inclusión de la ciberseguridad en todos los niveles educativos, con capacitación también para docentes, gestores y técnicos;
  • Promoción de la ciberseguridad en grupos vulnerables, como niños, personas mayores y neurodivergentes;
  • Creación de mecanismos de notificación y respuesta a incidentes, así como ampliación de centros especializados en análisis de amenazas;
  • Estímulo a la reducción de la dependencia tecnológica nacional, con apoyo a la producción de soluciones locales de seguridad digital.

El inciso que menciona la inclusión de la ciberseguridad como asignatura en las escuelas no ofrece mayores explicaciones sobre cómo se llevará a cabo el cambio en el currículo nacional, ni menciona conformidad ni la participación del Ministerio de Educación (MEC). La redacción se puso en contacto con la cartera y actualizará la información en caso de obtener una respuesta.

La estrategia está alineada con la Política Nacional de Ciberseguridad (PNCiber), formalizada en 2023, y con la actuación del CNCiber, organismo colegiado que reúne a entidades de la administración pública, especialistas y representantes de la sociedad civil en la formulación y coordinación de políticas para el sector.