BorgWarner acelera motores, electrificación y el futuro de la movilidad sustentable
La compañía automotriz BorgWarner mostró que México es clave en su estrategia global hacia la movilidad sustentable. Sus componentes son fundamentales para dar mayor potencia a los motores de combustión, híbridos y eléctricos.
BorgWarner es el proveedor preferente de las principales ensambladoras. “Uno de cada tres autos en el mundo tiene al menos un componente de BorgWarner”, reveló Lourdes Cobo, directora de la Planta Turbo en Ramos Arizpe de BorgWarner.
Destacó que el país produce millones de turbocargadores y componentes eléctricos para los vehículos del futuro. “Queremos crear un mundo limpio y energéticamente eficiente. Nuestro compromiso es con la innovación sustentable”, afirmó Cobo.
Con 14.1 mil millones de dólares en ventas globales y presencia en 20 países, BorgWarner acelera su estrategia con un portafolio que combina tecnología para motores de combustión, híbridos y eléctricos.
La planta de Ramos Arizpe produce más de 3 millones de turbocargadores al año, la instalación más grande a nivel global de este tipo para BorgWarner. “Son turbocargadores que se instalan principalmente en pick-ups. Aproximadamente, 60% de nuestra venta está enfocada en ese segmento en Norteamérica”, explicó.
Aunque el mercado de los vehículos eléctricos ha comenzado a despegar, la empresa se está posicionando para un plan de largo plazo. En México, además de sus líneas de producción tradicionales, también apuesta por tecnologías limpias. “En nuestro campus de Ramos Arizpe lanzamos las primeras líneas de un producto eléctrico para enfriar las baterías de los autos”, adelantó Cobo.
La planta de San Luis Potosí ya está 100% dedicada a la manufactura de componentes eléctricos. Para BorgWarner México contribuye a ensamblar motores del presente y también los del futuro.
Consultada sobre qué condiciones estructurales se requieren para acelerar la electromovilidad en el país, Gabriela Banda, responsable de Relaciones Públicas y Marketing de BorgWarner, explicó que “no basta con tener autos eléctricos en las calles; necesitamos infraestructura. Ojalá pronto tengamos tantos cargadores como gasolineras”.
Resiliencia ante los cambios del mercado
En un entorno global incierto, con tensiones comerciales y fluctuaciones en la demanda, la clave es la adaptabilidad. Lourdes Cobo resaltó que “nuestra propuesta de valor está en un portafolio resiliente, una cadena de suministro robusta y un modelo operativo descentralizado. Cada planta tiene autonomía, pero trabaja con respaldo global”.
Además, el modelo de “Local Accountability Global Support” (LAGS) permite que las operaciones locales tomen decisiones con agilidad, lo cual permite mantener la eficiencia financiera y productiva.
Sostenibilidad como estrategia
Más allá de lo técnico, la estrategia de BorgWarner está anclada en principios de sostenibilidad. “Ya trabajamos en alcanzar emisiones netas cero para 2030. Varias plantas tienen paneles solares, como la de Irapuato, que genera 30% de su energía”, indicó Cobo.
La empresa también está implementando la certificación ISO 50001 en eficiencia energética para todas sus divisiones. Incluso los proveedores son evaluados bajo los mismos estándares de reducción de huella de carbono. “Es un compromiso transversal y parte de nuestro modelo de negocio.”
Con 12 locaciones en seis estados, más de 4,500 empleos y ventas por 2,000 millones de dólares en 2024, la operación mexicana de BorgWarner es estratégica. “No sólo atendemos Norteamérica, también exportamos a Asia y Europa. En China nuestras plantas surten a casi todas las armadoras locales”, explicó.
