Big Tech llevan críticas a USTR sobre la Anatel y regulaciones en Brasil
Asociaciones que representan a gigantes tecnológicos de Estados Unidos enviaron manifestaciones a la Oficina del Representante Comercial (USTR) señalando preocupaciones con el ambiente regulatorio brasileño. La CCIA, la CTA y el ITI –que reúnen a empresas como Google, Meta, Microsoft, Apple, Amazon, Nvidia y OpenAI– afirman que decisiones recientes del STF, del Congreso, de la Anatel y del Banco Central han creado barreras de entrada, elevado costos de compliance y amenazan la operación de servicios digitales en el país.
En el caso de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel), las críticas se concentraron en la decisión de ampliar la responsabilidad de los marketplaces sobre productos vendidos por terceros. Según la CCIA (Computer and Communications Industry Association), la norma inhibe la participación de plataformas internacionales, al imponer riesgos desproporcionados sobre bienes que ellas no producen ni controlan.
La Anatel considera la medida como una forma de reducir la venta de productos no homologados, ya que gran parte de ellos representan un riesgo para la ciberseguridad. Además, en el caso de las TV box, no sólo funcionan como herramienta de robo de datos, sino que también interceptan ilegalmente transmisiones de TV por suscripción y piratean contenidos de plataformas de streaming.
El ITI (Information Technology Industry Council), por su parte, recalcó que la medida genera cargas excesivas de compliance para compañías extranjeras, dificultando su competitividad. En tanto, X, de Elon Musk, envió una manifestación propia.
La plataforma alegó que decisiones de la Justicia brasileña ignoran el Tratado de Asistencia Jurídica Mutua (MLAT) entre Brasil y Estados Unidos, obligan a subsidiarias locales a entregar datos de usuarios extranjeros y ponen en riesgo la libertad de expresión. X también criticó órdenes del Supremo Tribunal Federal (STF) que suspendieron perfiles y bloquearon valores de Starlink, calificando el ambiente regulatorio y judicial como “deteriorado”.
Las entidades también reclamaron la decisión del STF que flexibilizó el artículo 19 del Marco Civil de Internet, exigiendo el retiro de contenidos ilícitos incluso sin orden judicial; el proyecto de ley sobre Inteligencia Artificial en análisis en el Congreso, acusado de privilegiar soluciones nacionales en detrimento de ofertas extranjeras; y el rol del Banco Central en el mercado de pagos, considerado un competidor desleal por administrar Pix y, al mismo tiempo, regular el sector.
Investigando a Brasil
Además de las críticas regulatorias, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) inició una investigación formal cuestionando prácticas comerciales desleales de Brasil. La investigación abarca, entre otros puntos, el sistema de pagos instantáneos Pix, desarrollado por el Banco Central de Brasil.
El USTR alega que el modelo público y gratuito de Pix crea condiciones desleales de competencia para empresas estadounidenses, al reducir los costos de transacción para consumidores y comerciantes, mientras impone tarifas más altas para alternativas privadas como Apple Pay y Google Pay.
El 18 de agosto, el gobierno brasileño presentó su respuesta oficial al USTR. En el documento, Brasilia rechaza las acusaciones, afirma que el país no adopta políticas discriminatorias, injustificadas ni restrictivas, y sostiene que todas las iniciativas cuestionadas forman parte del ejercicio legítimo de la soberanía regulatoria, orientadas a la protección de los consumidores, a la integridad digital y a la competencia.
El texto también destaca que no existe base jurídica ni fáctica para la apertura de sanciones comerciales, recordando que Brasil cumple con sus obligaciones internacionales en el marco de la OMC (Organización Mundial del Comercio) y que el comercio bilateral ha sido superavitario a favor de Estados Unidos.
En apoyo, la Abinee (Asociación Brasileña de la Industria Eléctrica y Electrónica) envió una carta reiterando la posición de la CNI (Confederación Nacional de la Industria). Las entidades rechazaron las acusaciones de prácticas desleales y recordaron que el comercio bilateral ha sido superavitario para EE.UU., cuyo déficit registró US$ 1,3 mil millones a favor de Brasil en el primer semestre de 2025.