BEREC desestima que Big Tech deban ser obligadas a contribuir con inversión en redes

Un análisis preliminar elaborado por el Organismo de Reguladores Europeos de Comunicaciones Electrónicas (BEREC, por sus siglas en inglés) consideró que “no existe evidencia” que justifique implementar un mecanismo que obligue a las grandes empresas tecnológicas a contribuir con los costos de las redes de telecomunicaciones, lo que además pondría en riesgo el actual mecanismo de autorregulación de Internet.

Conforme se intensifican las alertas de los proveedores de servicio de Internet respecto a la creciente inversión de capital requerida para hacer frente a una mayor demanda de tráfico de Internet, las autoridades europeas han comenzado a analizar seriamente si podría implementarse un mecanismo de “compensación directa” que obligue a los proveedores de contenido y aplicaciones (CAP) a contribuir con dichas inversiones en infraestructura.

La asociación de operadores europeos, ETNO, ha solicitado en distintas ocasiones que las empresas tecnológicas, especialmente aquellas con grandes volúmenes de tráfico como Google, Netflix o Amazon, contribuyan con el costo de despliegue de las redes de infraestructura. Esto al considerar que es este sector el que más se ha beneficiado mediante la monetización de los servicios de Internet.

Sin embargo, un análisis preliminar hecho por BEREC consideró que existen múltiples riesgos si llegara a adoptarse un mecanismo similar al de sending party network pays o pago por red de origen, incluyendo la disrupción del esquema de autorregulación e innovación del Internet, además de que podría incentivar a los operadores de red a explotar el monopolio por terminación de tráfico.

“El BEREC evaluó esta propuesta y llegó a la conclusión de que desviarse de los principios actuales podría ser muy perjudicial para el ecosistema de Internet, ya que los PSI podrían explotar su monopolio de terminación de manera similar al monopolio de terminación de la telefonía tradicional”, así como pérdidas en la calidad de conexión o la aparición de cargos excesivos.

El organismo regulador advierte también que otros operadores más pequeños que no pertenecen a ETNO se expresaron en contra del mecanismo propuesto, al considerar que podría ponerlos en desventaja, al tiempo que impone nuevos riesgos a la neutralidad de la red.

Aunque los operadores acusan que un pequeño número de compañías OTT son causantes de la mayor parte del tráfico, BEREC explica que es el usuario quien realmente está causando esa mayor demanda de tráfico, por el cual ya está pagando una tarifa.

Asimismo, las compañías tecnológicas también han implementado medidas para eficientar el tráfico, ya sea el uso de técnicas para reducir el peso del contenido en streaming, adaptarlo al pixelaje de una pantalla o a la capacidad de la red, o inversiones propias en infraestructura.

“El argumento relativo a la remuneración de los ISP por parte de los CAP, debido a la recepción del tráfico solicitado por los usuarios finales, va en realidad en sentido contrario cuando los grandes ISP exigen una remuneración a los ISP más pequeños cuando envían tráfico hacia sus usuarios finales”, indica el análisis.

Respecto a otro de los argumentos hechos por los operadores sobre la existencia de un free riding o tráfico libre por parte de los CAP, el informe desestima que exista dicha práctica, al considerar que los costos de infraestructura ya son cubiertos por las tarifas cobradas a los usuarios, y no existe evidencia por posibles pérdidas financieras causadas a los ISP.

En ese sentido, considera que los ISP deben diferenciar respecto al tipo de costos que se generan por una mayor demanda de tráfico de Internet, ya que la evidencia apunta a que los costos totales de la red se ven poco impactados por el tráfico, mientras que la expansión de cobertura tiene una mayor participación.

Por otro lado, el BEREC incluso afirma que la provisión de infraestructura de telecomunicaciones es un negocio rentable con un nivel atractivo de riesgo, lo que se refleja en las crecientes inversiones en fibra óptica.

Contrariamente, los riesgos de desarrollar contenido y aplicaciones suelen ser mayores en comparación con los riesgos del modelo comercial de invertir en infraestructura. Tales hallazgos no serían plausibles si existiera un problema de parasitismo a expensas de tales redes”, agrega.

El análisis también destaca el papel que desempeñan los proveedores de contenido en el ecosistema de Internet, sus inversiones en contenido, las plataformas y en infraestructura de red para acercar dicho contenido a los propios operadores.

De tal forma, el informe concluye que “no ha encontrado evidencia de que tal mecanismo esté justificado dado el estado actual del mercado. BEREC cree que la propuesta de los miembros de ETNO podría presentar varios riesgos para el ecosistema de Internet”.

Por su parte, la asociación europea señaló en un comunicado que esta evaluación preliminar de BEREC “no trae nuevos datos a la mesa”, por lo que está trabajando “para proporcionar evidencia adicional basada en hechos para la próxima consulta de la Comisión Europea”.

“El debate se ha movido más allá de las propuestas de la industria y más allá de Europa, ya que los reguladores estadounidenses y asiáticos ya están considerando la contribución de los gigantes tecnológicos a los costos de la red. Además, el debate de la UE ha ido más allá del mero mercado de pares y ahora abarca desarrollos como el metaverso y la sostenibilidad general del ecosistema”, agregó.