Ciudad de México. La agricultura mexicana atraviesa una grave crisis por la escasez de agua, una situación que pone en riesgo la productividad del campo. Ante este desafío, Bayer presentó Carlota, una herramienta digital desarrollada en México que, mediante Inteligencia Artificial (IA) y análisis de datos en tiempo real, permite ahorrar más de 14 millones de metros cúbicos de agua, el equivalente al consumo anual de más de 55 mil hogares.
Diseñada para optimizar el riego agrícola, Carlota combina sensores de humedad en el suelo, imágenes satelitales, datos meteorológicos locales y algoritmos predictivos que permiten tomar decisiones más precisas sobre cuándo y cuánto regar. Todo ese conocimiento se sintetiza en mensajes simples que llegan directamente al celular de los agricultores vía WhatsApp.

Durante el evento, Manuel Bravo, director General de Bayer México y líder de la División Agrícola para el Norte de Latinoamérica, explicó que Carlota nace de la escucha activa a las necesidades del campo. “Es una herramienta pensada para ser una verdadera aliada de quienes trabajan la tierra todos los días, ayudándoles a tomar mejores decisiones para lograr cultivos más rentables y sostenibles”, afirmó.
La herramienta, que comenzó como un proyecto piloto trabajado directamente con productores, ya opera en 16 estados del país, con más de 257 dispositivos instalados y 20,000 hectáreas monitoreadas, en las que se ha registrado un ahorro promedio del 30% en el uso de agua para riego durante los últimos tres años. Entre los cultivos atendidos hay más de 25 variedades, desde hortalizas hasta frutales y granos.

“Carlota es una solución de tecnología que ayuda a que el agricultor que riega, lo haga de manera correcta y en la cantidad correcta. Funciona a través de un sensor que mide la humedad del suelo en distintas profundidades. Esta información se combina con imágenes satelitales y una estación meteorológica en campo para calcular la evaporación de la planta”, declaró José Antonio Tiburcio, director de Innovación, New Ventures y Pequeños Agricultores para Latinoamérica en Bayer.
Según Tiburcio, antes los agricultores tenían que escarbar para evaluar la humedad del suelo, pero ahora Carlota les da ojos. La herramienta ofrece un monitoreo las 24 horas, los siete días de la semana y su diseño amigable ha facilitado su adopción.
“Reciben un mensaje por WhatsApp con una gráfica que les indica cuándo regar. Hemos demostrado que con esto no sólo ahorramos agua, sino que también mejoramos la productividad. Las plantas están más sanas y el impacto en el agricultor es positivo”, aseguró.
La tecnología también busca democratizar el acceso a soluciones agrícolas avanzadas. “Hoy tenemos más de 250 equipos instalados con 150 agricultores. En México hay 7 millones de hectáreas bajo riego; nosotros vamos en 20,000. Es una gran oportunidad. Lo importante es que el agricultor tenga la confianza y se atreva a intentarlo”, añadió el directivo.

Datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) muestran que en México más del 70% del agua dulce se destina a la agricultura, y más del 60% del territorio nacional enfrenta condiciones de sequía.
Durante el foro “El Futuro se cultiva con Agua”, Paola Félix, coordinadora general de la estrategia hídrica de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), subrayó la urgencia de modernizar el campo ante el impacto del cambio climático y el estrés hídrico que vive México. “La agricultura ocupa el 76% del consumo de agua en nuestro país, frente al 9% de la industria y la generación de energía”, advirtió.
Félix reconoció el papel de tecnologías como Carlota, desarrollada por Bayer, como herramientas accesibles para eficientar el uso del recurso hídrico. “No es sólo un proyecto con visión empresarial, es un proyecto social integral, con costos accesibles, que permite al productor adaptarse y reducir pérdidas, incluso ante inundaciones”, añadió. Además, destacó que empresas como Bayer están impulsando iniciativas de alto impacto: “Hablamos de más de 20,000 millones de pesos en inversiones sociales que se siguen sumando en todos los estados del país”.
En el mismo panel, Miguel Lira, coordinador de riego agrícola del Grupo Pantaleon, expuso los principales retos para la adopción de tecnología en el campo: “Muchos productores desconocen que estas herramientas ya están aprobadas y validadas, y cuando las instalan, no siempre se les da seguimiento. Falta capacitación, análisis de datos y, sobre todo, cambiar la mentalidad del agricultor”.
Por su parte, Ignacio Castañeda, de Grupo Gruma, explicó que la empresa trabaja en un modelo para medir el grado de sustentabilidad de sus operaciones. “Queremos saber cuánta agua usamos por tonelada, y lo estamos haciendo de la mano de los agricultores, con capacitaciones y transferencia de conocimiento. Hemos visto beneficios tangibles, como producir más con la misma cantidad de agua, reducir costos y avanzar hacia una producción más eficiente y sostenible”, afirmó.
En México, Bayer ha comprobado que la adopción de prácticas de agricultura regenerativa puede marcar una diferencia significativa frente a los métodos tradicionales. Según datos de la compañía, este enfoque ha permitido aumentar la productividad en un 25%, reducir el uso de agua en un 30%, disminuir las emisiones de dióxido de carbono en un 20% y mejorar la salud del suelo con un 25% más de carbono capturado.
A nivel global, Bayer se ha propuesto llevar este modelo a más de 161 millones de hectáreas para el año 2030, como parte de su estrategia para impulsar una agricultura más sostenible y resiliente ante el cambio climático.