Por qué la autorización de Trump para que Nvidia reanude la venta de chips H200 a China no es tan grandiosa como parece

Donald Trump, presidente de Estados Unidos, reveló que permitirá a Nvidia reanudar la venta de chips H200, aceleradores específicos para entrenamiento de modelos de Inteligencia Artificial (IA), a ciertos clientes de China, a cambio de pagar un cuarto del precio de estos componentes directamente al gobierno estadounidense.

En la declaración hecha a través de su red social Truth, Trump aseguró que este acuerdo permitirá garantizar la seguridad nacional, mientras se habilita el crecimiento de la industria estadounidense de chips. En un movimiento poco ortodoxo, pero característico de la actual administración estadounidense, el acuerdo también implica que el propio gobierno recibirá una tajada de las ventas concretadas al país asiático.

“¡El presidente Xi respondió positivamente! Se pagará $25% a los Estados Unidos de América. Esta política apoyará los empleos estadounidenses, fortalecerá la industria manufacturera estadounidense y beneficiará a los contribuyentes estadounidenses”, señaló.

A mediados del 2025, Trump ya había sugerido que AMD y Nvidia, los principales fabricantes de GPUs y aceleradores para IA, tendrían que compartir alrededor de un 15% de sus ingresos de China para poder obtener licencias de exportación. Esta medida no se habría concretado al no existir un mecanismo legal para que las empresas estadounidenses pudieran realizar estos pagos. No está claro cómo el nuevo acuerdo sorteará estas limitaciones legales.

Aunque el mandatario estadounidense criticó las prohibiciones impuestas por su antecesor Joe Biden, fue el mismo Trump quien a principios de este año impuso la prohibición para la venta del chip H20, una alternativa limitada en rendimiento específicamente diseñada por Nvidia para su venta en China. Las administraciones de ambos mandatarios habían señalado que estos chips podrían ser utilizados para aplicaciones militares y de espionaje.

“La Administración Biden obligó a nuestras grandes empresas a gastar MILES DE MILLONES DE DÓLARES en la construcción de productos ‘degradados’ que nadie quería, una idea terrible que ralentizó la innovación y perjudicó al trabajador estadounidense. ¡Esa Era ha TERMINADO!”, aseguró Trump.

Poco después de haber asumido la presidencia para un segundo mandato, Trump también eliminó en enero de este año las polémicas reglas de Difusión de IA de Biden, que imponían nuevas normas para la medición del riesgo de la tecnología, además de imponer estrictos controles para la venta de chips avanzados a naciones amigas, y limitar significativamente su venta para naciones rivales.

La nueva política de Trump representa un avance favorable para Nvidia, dado que una parte significativa de sus ingresos depende del acceso ininterrumpido al mercado chino, uno de los de mayor tamaño y crecimiento acelerado en el desarrollo de IA. No obstante, este acuerdo pudo haber llegado muy tarde, ya que China ha intensificado sus esfuerzos para desarrollar su propia capacidad de producción de chips y así disminuir su dependencia de los diseñadores estadounidenses.

El acuerdo recién firmado entre Estados Unidos y China también limita el acceso a las arquitecturas más avanzadas diseñadas por Nvidia: Blackwell, actualmente comercializada a través de GPUs y aceleradores, y Rubin, a ser lanzada el próximo año. El chip H200, incluido en la actual negociación, es un chip basado en la arquitectura Hopper, lanzada en 2022.

En ese sentido, el mercado se mostró poco optimista de lo que el acuerdo pudiera aportar a los resultados de Nvidia en el largo plazo. Los títulos de la compañía de chips se mantuvieron prácticamente sin cambios después de haberse revelado el acuerdo, con una ligera caída del 0.62% en su cotización.

Jensen Huang, CEO y fundador de Nvidia, había sonado la alarma respecto a las consecuencias que podría tener para el mercado estadounidense la falta de acceso al atractivo mercado chino, el cual ha mostrado importantes avances tanto en el diseño y fabricación de chips propios, como en la optimización de modelos para trabajar en infraestructura de menor rendimiento.

Según información del Financial Times, China planea imponer límites de acceso al chip H200 de Nvidia a pesar de la aprobación de Trump. El país asiático exigiría a los compradores que justifiquen por qué los chips nacionales no son suficientes para sus necesidades de cómputo. Asimismo, prohibiría el uso de este chip para el sector público.

Trump adelantó que otras compañías de chips estadounidenses obtendrán acuerdos similares que les permitan acceder a China. “Mi Administración siempre pondrá a Estados Unidos EN PRIMERO. El Departamento de Comercio está ultimando los detalles y el mismo enfoque se aplicará a AMD, Intel y otras GRANDES empresas estadounidenses”, agregó.