AT&T, espectro, subsidio, traición

El Economista Jorge Bravo

Durante casi siete años que fue presidente del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), Gabriel Contreras Saldívar nunca presentó una sola propuesta pública ni a la Secretaría de Hacienda ni al Congreso para reducir los precios del espectro radioeléctrico en México, porque eso incomodaría al gobierno que lo colocó al frente del regulador, a pesar del clamor de los operadores por bajar los montos que pagan por el uso de las frecuencias en la Ley Federal de Derechos.

Fue hasta octubre de 2020, con Adolfo Cuevas como presidente del IFT y Contreras fuera del regulador por haber concluido su encargo, cuando el IFT finalmente elaboró un valiente documento donde propuso a la autoridad hacendaria y los legisladores acreditar inversiones de los operadores móviles contra el pago anual de derechos.

El Pleno del IFT insistió en 2021 y 2022 en su valiente postura de ajustar a la baja el pago de derechos por el uso de las bandas del espectro (todo esto en el gobierno de la 4T), siempre con argumentos técnicos, estudios comparados, mejores prácticas internacionales, con una visión de industria y una vocación de inclusión digital universal. Pero la propuesta se descompuso en 2023 por una maniobra y traición de AT&T contra la conectividad en México.

Fue en noviembre de 2019, todavía con Contreras como presidente del IFT, cuando Telefónica de España anunció un plan de devolución de espectro que concluyó en 2022, por el alto costo de operar las frecuencias. Telefónica ha dejado de participar en licitaciones de espectro en Colombia por la misma causa del precio y ha vendido operaciones en América Latina como parte de un plan de ahorros, desinversiones y una estrategia de compartición de infraestructura.

Al mismo tiempo que anunciaba la devolución de frecuencias a finales de 2019, Telefónica Movistar anunció un acuerdo para migrar la totalidad de su tráfico y el uso compartido de red con AT&T, en un esfuerzo del operador español de ya no pagar los elevados costos del espectro.

Ahora que se desempeña como Consejero General, Vicepresidente de Legal, Regulatorio y de Relaciones Externas de AT&T México desde junio de 2022, Gabriel Contreras ejerce nuevamente su influencia sobre el regulador y pretende que el operador estadounidense sea el único que se beneficie de una nueva propuesta que presentó el IFT a Hacienda sobre los precios del espectro.

El IFT propone un esquema asimétrico que preserva el pago de derechos actuales para los operadores que tengan una participación de mercado superior a 25% (entiéndase Telcel) y disminuir el pago del espectro para los operadores con una participación menor a ese porcentaje (AT&T).

Es decir, la nueva propuesta del IFT ya no es un esquema para favorecer la inclusión digital en México sino un planteamiento de competencia económica para que Telcel siga pagando los altos valores del espectro que colocan a México como el país más oneroso de América Latina en la materia, mientras que sólo AT&T se beneficiaría de una reducción.

Tanto Telcel como AT&T tienen una proporción o tenencia del espectro similar. Telcel tiene 46.78% del espectro para telecomunicaciones móviles y 82 millones de líneas de telefonía móvil. AT&T posee 38.65% del espectro y 21.1 millones de suscriptores.

El IFT plantea que, en lugar de que la baja del espectro favorezca a todos los usuarios, operadores, la conectividad y la digitalización en México, el único operador con un privilegio regulatorio sería AT&T.

La cuota de mercado de Telcel al término de 2022 fue de 60.27%, mientras que la de AT&T fue de 15.58%. Eso significa que sólo el operador estadounidense se beneficiaría del esquema de 25% de cuota de mercado que sugiere el IFT.

La participación de mercado depende de las inversiones que realizan los operadores, las eficiencias operativas, la calidad del servicio, la cobertura de red, la adopción de nuevas tecnologías como 5G, la atención al cliente y la lealtad de los usuarios con su proveedor.

Si la cuota de mercado y el tamaño de las empresas sólo dependiera de la cantidad de espectro que posee un operador, entonces todo sería más sencillo y, por ejemplo, la Red Compartida de Altán Redes tendría más clientes, porque posee 14.54% del espectro para telecomunicaciones móviles, pero dice tener 6 millones de usuarios finales en su red.

La nueva alternativa del IFT no es una reducción generalizada de los precios del espectro. La percepción pública es que se trata de un subsidio (ahora del gobierno) para AT&T que en realidad acapara espectro, porque de tener 38.65% de las frecuencias, AT&T sólo ha logrado fidelizar a 21.1 millones de suscriptores.

Los ideólogos y diseñadores del subsidio hacendario a favor de AT&T no han considerado que el operador estadounidense no tiene 21.1 millones de clientes propios, sino que su red hospeda otros 21.9 millones de clientes de Telefónica por su migración de tráfico a AT&T. La concentración conjunta de AT&T más los usuarios de Movistar suma 31.98% ó 43 millones de usuarios. Este es el verdadero nivel de eficiencia espectral, participación y porcentaje de mercado de AT&T.

No nos confundamos. La propuesta para Hacienda es muy sencilla y unánime: deben bajar los precios del espectro en México a niveles y estándares internacionales.

En El Economista el analista Marco Mares reveló que la Oficina de Representación Comercial de Estados Unidos (USTR) pidió al gobierno de México cambiar la política de derechos sobre el espectro. Lo hizo la representante comercial de EE.UU., Katherine Tai, a la Secretaria de Economía, Raquel Buenrostro.

El objetivo de esa presión política vía la USTR y el gobierno de la Unión Americana es apoyar a AT&T y preservar el alto costo del espectro sólo para Telcel. Se trata de una discriminación regulatoria en contra de la inclusión digital en México.

Se debe considerar que de continuar el alto precio del espectro en México, Telcel también podría devolver frecuencias, detener inversiones y destinarlas a otros mercados como Brasil o Chile, cuyas licitaciones 5G no fueron recaudatorias y bajaron 90 y 60% el precio del espectro, respectivamente.

Entonces sí el sueño de conectar y digitalizar México se iría por el caño de la historia de las telecomunicaciones en el país.

Twitter: @beltmondi