Argentina | Asiet llama al diálogo para revisar política de control de precios telecom

Luego de que el Enacom intimara a los operadores porque sus facturas de enero se elevaron más del 5 por ciento permitido, la Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicaciones (Asiet) expresó su preocupación por la situación de incertidumbre y por la falta de un camino de sostenibilidad para las TIC.

Según el organismo, “la política de control de precios instrumentada sin sustento técnico, que representa una anomalía en la región, pone en grave riesgo la sostenibilidad de cooperativas, pymes y grandes empresas del sector, y compromete el futuro del desarrollo de las telecomunicaciones en Argentina”.

Para la asociación, se deben revisar las medidas, recuperar el tono de diálogo y alcanzar soluciones regulatorias basadas en criterios técnicos que permitan al país asegurar la sustentabilidad de la industria.

La Asociación volvió a recalcar que no es sostenible que con una inflación anual del 36.1 por ciento –de 26.2 por ciento en el periodo de abril a diciembre durante el cual permanecieron congelados todos los precios de los servicios TIC (en el caso del servicio móvil prepago la congelación de precios rigió desde fines de 2019)– se obligue a las empresas a tener un tope de aumento del 5 por ciento para todos los servicios, insuficiente para cubrir sus costos reales. Considerando además que la devaluación superó el 40 por ciento, lo cual afecta a una industria con buena parte de sus insumos en dólares.

“Asiet comparte la preocupación por el cierre de las brechas digitales, pero mayores niveles de conectividad no se alcanzarán por decreto, sino generando las condiciones necesarias para que más y mejores servicios lleguen a más argentinos y argentinas”.

A través del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 690, el gobierno declaró servicio público en competencia a las comunicaciones, congeló las tarifas todo el 2020 y comenzó a controlar los incrementos. A finales de diciembre, el Ejecutivo autorizó a las empresas a subir los precios un 5 por ciento a partir de enero, algo que las compañías consideraron insuficiente.