Anatel discute sostenibilidad orbital tras aprobar ampliación de la constelación de Starlink en Brasil

La Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) de Brasil realizó, la semana pasada, una reunión conjunta con los comités de Infraestructura (C-INT) y de Espectro y Órbita (CEO) para profundizar en los riesgos, desafíos y oportunidades relacionados con el uso sostenible de las órbitas y del espectro. El encuentro deriva directamente de una decisión de la Agencia, que en abril autorizó la ampliación de la constelación de Starlink con 7,500 satélites adicionales y el uso de nuevas bandas de frecuencia.

En esa misma deliberación, el Consejo Director emitió una alerta regulatoria, determinando la elaboración de estudios técnicos y la revisión de prácticas del sector ante el creciente impacto de las constelaciones en gran escala.

Brasil, que además de Starlink ya ha autorizado sistemas como OneWeb, Kuiper, Telesat e Iridium, enfrenta el desafío de conciliar la expansión de la conectividad con la seguridad orbital, la protección de servicios sensibles (como la radioastronomía y las misiones científicas) y la preservación de la competencia en el sector.

La gerente de Espectro de Radiodifusión de la Anatel, Kim Mota, presentó datos sobre el escenario internacional y el rápido avance de las constelaciones. Entre 2023 y 2024 se lanzaron cerca de 5,800 satélites, impulsados por servicios de banda ancha global. Desde 1957, más de 23,000 artefactos han sido enviados al espacio, de los cuales unos 15,800 permanecen activos. El entorno orbital también alberga millones de fragmentos de desechos, lo que refuerza la necesidad de políticas más estrictas de mitigación, coordinación de tráfico y reglas de fin de vida para los satélites.

Los participantes destacaron que el límite sostenible de satélites sobre el territorio no depende sólo de cálculos geométricos, sino también de prácticas operativas como maniobrabilidad, remoción posmisión, transparencia de datos y límites de potencia.

Las discusiones fueron conducidas por el consejero Alexandre Freire, también presidente del C-INT y relator del proceso, con el apoyo del presidente de la Anatel, Carlos Baigorri, quien también preside el CEO. Ambos señalaron que la multiplicación de satélites no geoestacionarios, especialmente en órbitas bajas, ha transformado la dinámica del mercado espacial y convertido la sostenibilidad orbital en una prioridad estratégica de la Agencia.

Agenda internacional

El encuentro también abordó la preparación para la WRC-27, donde Brasil actúa en temas como zonas de silencio, interferencia agregada, coordinación internacional y requisitos orbitales más estrictos para constelaciones NGEO. La participación de la Anatel en foros como la UIT, COPUOS, UNOOSA y CITEL fue considerada fundamental para proteger los intereses nacionales.

Entre las medidas discutidas para evaluación futura se encuentran la exigencia de planes de desorbitación, la comprobación del uso eficiente del espectro antes de nuevas autorizaciones, indicadores de sostenibilidad orbital, reglas diferenciadas para grandes constelaciones y una mayor integración con la AEB, el Comando de Aeronáutica y universidades.

Según Freire, los trabajos reflejan la necesidad de ajustar el marco regulatorio a la “nueva era espacial”, marcada por la operación masiva de satélites y la rápida expansión de la banda ancha global. La Anatel, afirmó, quiere garantizar que Brasil avance en este escenario con seguridad, competencia equilibrada y gestión responsable de los recursos orbitales y espectrales.