AMLO vs. Lula: analógico contra digital

Proceso Jorge Bravo

Andrés Manuel López Obrador tiene 71 años; Lula da Silva, 79. El presidente de México supera su quinto año de gobierno, el mandatario de Brasil es la segunda vez que gobierna su país. AMLO es un líder analógico, Lula es digital. El primero no cree en los beneficios de la tecnología, el segundo está convencido de su desarrollo. Ambos son de izquierda.

Las políticas públicas digitales y de conectividad son fundamentales para el desarrollo socioeconómico de cualquier país. Quien lo ha entendido mejor es Lula, incluso desde su primer mandato, cuando creó las condiciones para el despliegue de 4G y de la infraestructura de telecomunicaciones necesaria para atender los compromisos del Mundial de futbol en 2014 y de los Juegos Olímpicos en 2016.

Al principio, AMLO dijo que el acceso a internet era un programa prioritario para su gobierno, pero su administración ha sido errática en la implementación de una política de inclusión y estrategia digital. 

Lula prometió asegurar internet de calidad en todo el territorio mediante políticas de universalización de la banda ancha, aprovechar la capacidad tecnológica y la innovación nacionales, restablecer fondos y organismos públicos para promover la investigación científica y tecnológica y crear una estrategia económica que acelere la transición digital y el uso de la inteligencia artificial. 

AMLO creó la empresa pública CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos, para mejorar la conectividad, la expansión de infraestructura de telecomunicaciones y garantizar el servicio de internet gratuito en escuelas, hospitales y espacios públicos en todo el territorio nacional. 

Sin embargo, existen discrepancias entre los discursos de las autoridades y las acciones realizadas en temas de digitalización y fomento de inversiones en telecomunicaciones. La falta de coordinación entre la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, la Estrategia Digital Nacional, CFE Telecom y el Instituto Federal de Telecomunicaciones ha sido evidente.

En contraste, Lula prefirió la asociación con el sector privado para promover la adopción masiva de tecnologías. Brasil se ha convertido en un país atractivo para las inversiones desde tiempo atrás. Operadores como América Móvil y Telefónica han destinado la mayor parte de sus inversiones al país sudamericano gracias a la oportunidad única de combinar el despliegue de fibra y 5G en Brasil. 

Bajo el liderazgo de Lula, Brasil ha priorizado la conectividad y el ecosistema digital. El equipo de transición para las Comunicaciones preparó una serie de propuestas centradas en aumentar el acceso de la población a Internet y la adaptación a las nuevas tecnologías. 

En agosto de 2022 AMLO anunció la inversión de 30 mil millones de pesos (1.5 mil mdd) para instalar internet en las zonas más remotas del país. El Plan Plurianual 2024-2027 de Brasil incluye estrategias para la transformación digital de la economía y la difusión de internet de alta velocidad, con un presupuesto de dos mil mdd. Además, anunció una inversión de 5.7 mil mdd para impulsar la inclusión digital y la conectividad en Brasil como parte del Programa de Aceleración del Crecimiento, expandir 5G y para proyectos de conectividad en escuelas, centros de salud y servicios postales.

En septiembre de 2022 la entonces secretaria de Economía, Tatiana Clouthier, presentó la estrategia “Rumbo a una política industrial”, para “alinear los esfuerzos de actores económicos, públicos y privados hacia un modelo económico que genere crecimiento mediante la actualización tecnológica”. Los sectores estratégicos clave seleccionados para impulsar fueron agroalimentario, eléctrico-electrónico, electromovilidad, farmacéutico e industrias creativas, pero la política industrial de México no avanzó. 

Lula, más específico, lanzó en enero de 2023 el programa “Nueva Industria Brasil”, para impulsar la digitalización de la industria nacional hasta 2033. La política busca desarrollar los sectores de agroindustria, infraestructura de telecomunicaciones, tecnologías de la información, salud, bioeconomía y defensa. Como parte de la nueva política industrial, se destinarán inversiones a semiconductores e inteligencia artificial (60 mil 500 millones de dólares) hasta 2026. El gobierno lanzará la plataforma AgroHub Brasil para crear un entorno de innovación digital dirigido a la agroindustria.

En septiembre de 2023 Lula lanzó la Estrategia Nacional de Escuelas Conectadas para llevar internet a más de 138 mil 300 instituciones a 2026, con una inversión de 1.7 mil millones de dólares para universalizar la conectividad en la educación básica. A finales de 2023 todos los estados brasileños habían adoptado la estrategia y se sumaron cinco mil 131 municipios (92.15%) a la iniciativa. 

AMLO carece de una estrategia similar. Según el Quinto Informe de Labores de la Secretaría de Educación Pública, se tenía la meta a finales de 2023 de conectar a internet a 46.9% de las escuelas de educación básica. Existen 232 mil 966 planteles escolares en todo el país. Al día de hoy, la empresa pública CFE Telecom había instalado puntos de internet en 59 mil 325 centros escolares. 

Al término de 2023 Lula firmó un decreto que instruye la Política Nacional de Ciberseguridad y crea el Comité Nacional de Ciberseguridad para fortalecer la ciberseguridad y proteger a Brasil contra los ciberataques. En México todavía no existe una estrategia nacional de ciberseguridad, es uno de los países con más ciberataques e instituciones públicas como la Sedena, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes y empresas estratégicas como Pemex han sido hackeadas. 

Lula ha impulsado otras políticas sin equivalente en México, como un nuevo Documento Nacional de Identidad digital, una Ley de Antenas para facilitar el despliegue de infraestructura de telecomunicaciones y relaciones diplomáticas tecnológicas con países como China o Japón. Adicionalmente, Lula busca regular las plataformas de internet para proteger la libertad de expresión de todos los sectores sociales. 

México y Brasil tienen en sus presidencias a dos dirigentes sociales experimentados, con edad similar, pero mayor en Lula, comparten ideología y un nivel de desarrollo de país parecido, pero con una diferencia abismal en el liderazgo digital y la visión de las políticas públicas tecnológicas, donde Brasil supera a México. AMLO está por despedirse con un desprecio a la tecnología y el nuevo líder de la izquierda digital será Lula. 

Twitter: @beltmondi