América Latina deberá ser prudente a la hora de pensar en aplicar la norma europea de derechos de autor
De acuerdo con el documento de trabajo La nueva regulación europea de Copyright: ejes clave para el debate en América Latina, realizado por Sebastián Cabello y publicado por el Centro de Tecnología y Sociedad de la Universidad de San Andrés, la región debería ser prudente a la hora de copiar la norma europea de protección a derechos de autor, aprobada en marzo de 2019. “América Latina debería estudiar esa experiencia antes de pensar en llevar adelante iniciativas similares”, detalla el informe.
En la región, todavía existe un 44 por ciento de latinoamericanos que no acceden a Internet, en muchos casos porque no pueden pagarlo, en otros porque no existe contenido local relevante o faltan habilidades para su uso, y en otros casos por falta de cobertura de los servicios. “Muy probablemente, por estas cuestiones, esta región tenga un óptimo social de control del derecho de autor diferente al del viejo continente. Es obvio que, por estos lados, el acceso y la difusión de Internet y sus contenidos es lo que debería primar por sobre cualquier otra medida regulatoria”.
La norma europea responsabiliza a las empresas de asegurarse de que el material con derechos de autor no se cargue en sus plataformas sin el permiso del creador original, pone la responsabilidad legal en las plataformas para evitar la violación de los derechos de autor, y obliga a que los motores de búsqueda y los sitios de medios sociales paguen por enlazar u ofrecer fragmentos de artículos de noticias, entre otros puntos.
En cuestiones de regulación de derecho de autor, según el análisis, hay que actuar con más cautela todavía en los países en desarrollo, donde el tamaño de las industrias creativas es todavía menor y hay mayores barreras a la entrada (de ingresos, recursos disponibles, incentivos, etc.).
“Privilegiar a los pocos actores establecidos puede ser contraproducente para estimular el desarrollo de una industria más abierta enfocada en la innovación, en el surgimiento de nuevos medios digitales y nuevas creaciones artísticas”, sostiene el documento. Agrega, además, que sólo de este modo podrá haber una mayor demanda y consumo de contenidos locales que supere el déficit de contenidos en la región, y a su vez estimule la oferta.