AMD: la empresa que se reinventa en cada salto tecnológico

Especial: Titanes de la geopolítica digital

AMD (Advanced Micro Devices) es una empresa clave en el creciente mercado de Inteligencia Artificial (IA) y Centros de Datos, debido a la alta demanda de sus tecnologías de computación, gráficos y visualización de alto rendimiento. Su reto actual es mantener ese liderazgo, al tratarse de una empresa estadounidense que funciona bajo el modelo fabless, lo que implica una dependencia hacia la fabricación asiática.

Fundada en 1969 en California –un año después que Intel– por Jerry Sanders junto con un equipo de exempleados de Fairchild Semiconductor, AMD inició con la producción de circuitos integrados lógicos y años después con las memorias RAM, pero en 1975 presentó el microprocesador AMD 9080, una copia del Intel 8080, obtenida mediante ingeniería inversa.

En 1982, AMD firmó un acuerdo con Intel para fabricar procesadores 8086 y 8088 bajo licencia, ya que en ese entonces IBM exigía tener al menos dos proveedores de chips para sus computadoras personales (PC). En 1984 se modificó el contrato para permitir que AMD fuera una segunda fuente para los procesadores 80186 y 80286, a cambio de regalías para Intel.

Sin embargo, en esos años aumentó la presencia de PCs compatibles (también conocidos como “clones”), al tiempo que comenzaba a disminuir la exclusividad de IBM en el mercado; asimismo, AMD comenzaba a ser una amenaza, ya que sus microprocesadores –como el  Am286– ofrecían velocidades más altas que los de Intel, por lo que este último realizó una serie de movimientos para adquirir mayor control y beneficios en el desarrollo de los chips de la arquitectura x86.

En 1985, Intel presentó su microprocesador 80386 (i386, 386) de 32 bits, pero fue el ordenador Compaq Deskpro 386 el primero en integrarlo en 1986. Este desapego a IBM se sumó, en el mismo año, a la cancelación del contrato con AMD, por lo que Intel se negó a compartir la información técnica del 80386.

A raíz de esto, AMD inició una serie de acciones legales contra Intel desde 1987 y que escaló a los tribunales en 1991 con una demanda por prácticas monopólicas y por obstaculizar ilegalmente su acceso al mercado. Uno de los casos más significativos se resolvió en 1995, cuando un fallo judicial reconoció el derecho de AMD a fabricar procesadores compatibles con la arquitectura x86.

A pesar de los estragos que sufrió AMD por los litigios, en 1996 lanzó el AMD K5, el primer microprocesador x86 completamente diseñado por la compañía –rivalizó con el Intel Pentium–, que marcó el inicio de su independencia tecnológica y su evolución como diseñador de microprocesadores con arquitectura propia.

En la siguiente década, AMD superó a Intel en diversos aspectos, desde ser el primero en comercializar un chip para PC que funcionaba a 1 GHz en el año 2000, hasta lanzar el Athlon 64, su primer chip compatible con 64 bits, en 2003.

Las disputas legales continuaron en estos años, pero fue hasta noviembre de 2009 cuando lograron resolver sus diferencias, lo cual incluyó un acuerdo de licencia cruzada que garantizó a AMD el derecho continuo a diseñar y fabricar procesadores compatibles, y reorganizarse como empresa fabless.

En 2016, AMD presentó su línea de aceleradores de unidad de procesamiento gráfico (GPUs) Instinct para Centros de Datos, diseñada para cargas de trabajo de IA Generativa, inferencia de modelos y computación de alto rendimiento (HPC). Las series más recientes, MI300, MI325X y MI350, compiten directamente con aceleradores insignia como los Blackwell de Nvidia.

Pero fue en 2017 cuando AMD comenzó otra etapa importante en su historia con el desarrollo de la arquitectura Zen y la introducción de los procesadores Ryzen para el mercado de consumo, así como la nueva línea EPYC para servidores. Esta nueva arquitectura logró un aumento significativo en el rendimiento por núcleo y eficiencia energética frente a generaciones anteriores.

Adquisiciones estratégicas

Como parte de su estrategia por liderar en el mercado, AMD ha realizado diversas adquisiciones. La primera fue la compañía californiana NexGen –cuya arquitectura fue base para el AMD K6– en 1996. En 2003, compró el negocio Geode a National Semiconductor, para ampliar su línea existente de procesadores x86 integrados.

Tres años después, en 2006, compró la empresa canadiense ATI Technologies –especializada en el diseño de GPUs y chipsets–, por 5,400 millones de dólares, con lo que comenzó dos cosas: la comercialización de tarjetas gráficas Radeon y un competidor directo de Nvidia en el mercado de gaming, estaciones de trabajo y Centros de Datos. También ha integrado sus GPUs en soluciones SoC (System on Chip) para consolas como PlayStation y Xbox.

En 2012, AMD adquirió por 334 millones de dólares a SeaMicro, especialista en microservidores de alta densidad, convirtiéndola en su negocio de soluciones de servidores para Centros de Datos, aunque tres años después cerró la división tras reportar bajos ingresos en el primer trimestre de 2015.

Otra de las compras significativas fue la de Xilinx, una desarrolladora de plataformas de procesamiento, por 35,000 millones de dólares, anunciada en 2020 y completada en 2022, que formó una empresa líder en computación adaptable y de alto rendimiento.

Mientras que en 2025, ha anunciado la adquisición de ZT Systems, empresa líder en infraestructura para IA y cómputo de propósito general para proveedores hiperescala; la startup Enosemi, especializada en óptica integrada y fotónica de co-empaquetado; Brium, startup de compiladores y software para optimizar inferencia de IA en distintas arquitecturas de hardware; y en junio compró el equipo detrás de Untether AI, startup que desarrolla chips de inferencia de IA.

AñoEmpresa / DivisiónEnfoque estratégico
1996NexGen, Inc.Tecnología x86 (base del K6 y futuras CPU AMD)
2003Geode (división de National Semiconductor)Procesadores embebidos x86 de bajo consumo
2006ATI Technologies Inc.GPUs, chipsets, video — base de Radeon y tecnologías gráficas
2012SeaMicro Inc.Servidores micro-densos para centros de datos
2017Nitero Inc.Tecnología inalámbrica mmWave (VR/AR sin cables)
2022Xilinx Inc.FPGAs, SoCs adaptables, computación heterogénea e IA
2022Pensando Systems Inc.DPUs para redes, seguridad y aceleración en centros de datos
2023Nod.ai (Nod, Inc.)Software de inferencia y compilación automática para IA
2023Mipsology, Inc.Software de inferencia para hardware AMD (AI optimizada)
2024Silo AI OyLaboratorio europeo de IA, desarrollo de LLMs y soluciones IA
2025ZT SystemsInfraestructura a gran escala para centros de datos y AI
2025EnosemiFotónica integrada para interconexión óptica en hardware IA
2025BriumPlataforma de inferencia y software AI cross-hardware
2025Equipo de Untether AIIngeniería y tecnología para inferencia AI eficiente
Tabla elaborada con ayuda de Inteligencia Artificial

Con sus adquisiciones más recientes, AMD ha reforzado su apuesta por liderar el mercado de Inteligencia Artificial y Centros de Datos a gran escala. Al integrar capacidades en hardware, sistemas y software, la compañía liderada por Lisa Su avanza hacia una oferta tecnológica completa y competitiva que la posiciona como un rival directo de Nvidia e Intel.

Como resultado de estos movimientos estratégicos, AMD registra una capitalización de mercado de 237,400 millones de dólares a julio de 2025, frente a los 102,000 millones de Intel.

La compañía también presume de un sólido crecimiento en lo que va de 2025. Al primer trimestre registró ingresos por 7,400 millones de dólares, con una utilidad operativa de 806 millones y una utilidad neta de 709 millones de dólares. El segmento de Centros de Datos generó la mayor parte de los ingresos en el periodo (3,700 millones de dólares), impulsado principalmente por el crecimiento en las ventas de CPU AMD EPYC y GPU AMD Instinct.

Entre los principales clientes de AMD en el segmento de Centros de Datos e IA se encuentran Microsoft, Meta, Amazon Web Services (AWS), Google Cloud y Oracle, que han adoptado sus CPUs EPYC y GPUs Instinct para alimentar sus infraestructuras en la Nube y proyectos de IA Generativa.

Además, AMD mantiene relaciones clave con fabricantes de consolas como Sony y Microsoft, al proveer soluciones SoC personalizadas para PlayStation 5 y Xbox Series X/S, respectivamente. En el entorno empresarial, Lenovo, Dell, HPE y Supermicro ofrecen servidores basados en procesadores EPYC, dirigidos a cargas de trabajo intensivas en IA, HPC y virtualización.

Fabless, dependencia con oportunidad

AMD diseña, desarrolla y vende sus chips bajo el modelo fabless, es decir, subcontrata la fabricación de sus chips a TSMC; se apoya en socios como ASE, Amkor y GlobalFoundries para ensamblaje y pruebas, y en Samsung, Micron y SK Hynix para componentes clave como memorias.

Esta dependencia, sobre todo de la taiwanesa TSMC, se ha convertido en un tema delicado, debido a las constantes amenazas y anuncios de aranceles impuestos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Si bien los semiconductores no han entrado dentro de los productos sujetos a aranceles en el país asiático, existe un ambiente de incertidumbre que podría desestabilizar las operaciones de fabricación de empresas como AMD.

Este temor –exitoso para Trump– se ha traducido en reacciones empresariales que podrían seguir beneficiando a AMD. Por ejemplo, TSMC anunció a inicios de marzo de 2025 una inversión por 100,000 millones de dólares para la construcción de cinco plantas de fabricación de semiconductores en Arizona, que se venía gestando desde la administración pasada con Joe Biden y su Ley de CHIPS.

GlobalFoundries –fabricante de semiconductores fundado en 2009 a partir de la división de fabricación de AMD– también dio a conocer una inversión de 16,000 millones de dólares para relocalizar la fabricación de semiconductores y empaquetado avanzado en sus instalaciones de Nueva York y Vermont.

AMD continúa con una racha optimista y el contexto geopolítico actual –aunque con incertidumbres– representa una oportunidad que deberá aprovechar para liderar como proveedor de semiconductores y tecnologías para computación de alto rendimiento en un mercado de Centros de Datos e Inteligencia Artificial que sigue desarrollándose. El reto es no caer en la confianza y seguir el ritmo de la innovación, como ya lo ha hecho en cada salto tecnológico, en el que actualmente compite con Nvidia e Intel.