El Presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), Ajit Pai, envió una carta al Congreso de Estados Unidos solicitando una legislación que ayude a los consumidores y pequeñas empresas a mantenerse conectados durante los próximos meses.
La solicitud se debe a que el 30 de junio finaliza el Keep Americans Connected Pledge, el pacto de la FCC enfocado en asegurar que los clientes residenciales y pequeños negocios con impacto financiero no pierdan servicio.
La FCC había pedido a los operadores que no desconectaran a los consumidores y las pequeñas empresas que estaban atrasados en sus facturas debido a la pandemia de coronavirus hasta julio, y que ofrecieran la opción de planes de pago extendidos y acuerdos de pago diferido. También solicitó a los proveedores de servicio que en los próximos meses mantengan y expandan sus planes para familias y veteranos de bajos ingresos, así como sus planes de aprendizaje remoto para estudiantes.
“Pero las compañías de banda ancha y telefónicas, especialmente las pequeñas, no pueden continuar brindando servicio sin que se les pague por un periodo de tiempo indefinido; ningún negocio en ningún sector de nuestra economía podría hacerlo. Así que creo que ahora es el momento para que la legislación garantice que los médicos y pacientes, estudiantes y maestros, familias y veteranos de bajos ingresos, aquellos que han perdido sus trabajos y medios de vida debido a la pandemia y los cierres de seguridad que los acompañan, aquellos en nuestras ciudades y aquellos en el campo, en resumen, todos los estadounidenses, permanezcan conectados hasta que termine esta emergencia”, sostuvo Pai en la carta.
Según explicó el presidente del regulador, algunos operadores ya se comprometieron a tomar medidas para mantener a los estadounidenses conectados: varios de ellos están colocando a los clientes en planes de pago prorrateados de hasta 12 meses, difiriendo los pagos del dispositivo, renunciando a una parte de los saldos impagos de los clientes y trabajando con los clientes de forma individualizada en casos de dificultades extraordinarias.
Casi 800 operadores se unieron al compromiso Keep Americans Connected, lanzado el 13 de marzo pasado, que entre otras cosas consistía en: no cancelar el servicio a ningún cliente residencial o de pequeñas empresas debido a su incapacidad para pagar, renunciar a cualquier cargo por atraso en el que incurran los clientes residenciales o de pequeñas empresas, y abrir los puntos de acceso Wi-Fi.