Abrint propone a Citel un modelo dinámico de compartición de 6 GHz
Durante la 45ª reunión de la Comisión Consultiva Permanente II (CCP.II) de la Comisión Interamericana de Telecomunicaciones (Citel/OEA), que se realiza del 2 al 6 de junio en la Ciudad de México, Abrint presentó una propuesta que busca redefinir la gestión del espectro en América Latina: un modelo dinámico y progresivo de compartición de la banda de 6 GHz, con énfasis en el uso no licenciado para redes Wi-Fi.
Miembro asociado de Citel, Abrint defiende que los modelos tradicionales de asignación exclusiva del espectro están desactualizados frente a la creciente demanda de conectividad en hogares, empresas e infraestructura pública. “Abrint sostiene que el futuro de la innovación inalámbrica depende de la flexibilidad, la eficiencia y la coexistencia de los servicios”, dice el documento.
Respaldando datos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), el documento menciona que más del 88% del tráfico de datos en las Américas ya es soportado por redes Wi-Fi. Las proyecciones indican además que, para 2030, el tráfico de banda ancha fija superará seis veces al tráfico móvil.
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Abrint argumenta que la coexistencia técnica entre IMT y Wi-Fi es viable y deseable, citando mecanismos como geolocalización, AFC (siglas en inglés de Coordinación Automática de Frecuencia), detección de operación activa y separación por tiempo, frecuencia y geografía.
El documento también señala que el riesgo de interferencia de la IMT sobre el Wi-Fi es mayor que el contrario, haciendo contraproducente la exclusión inmediata de usos no licenciados.
En la propuesta presentada a Citel, Abrint sugiere un modelo dinámico de compartición del espectro que incluye:
- Acceso inmediato y sin licencia para Wi-Fi en la banda inferior (5,925–6,585 MHz), tanto en ambientes interiores como exteriores, mediante el uso de sistemas de Coordinación Automática de Frecuencia (AFC);
- Operación de Wi-Fi en toda la banda de 6 GHz para uso interno, con baja potencia, sin necesidad de coordinación previa;
- Reserva progresiva de la banda superior (6,585–7,125 MHz) para uso futuro de IMT, sin exclusión inmediata del Wi-Fi, que continuaría operando de forma oportunista hasta el uso efectivo por IMT;
- Derecho de acceso secundario del Wi-Fi en las áreas reservadas para IMT, cuando y donde no haya operación activa de IMT;
- Revisiones técnicas y regulatorias cada dos años, basadas en evidencias sobre demanda, evolución tecnológica y niveles de implantación de IMT.
La propuesta brasileña dialoga con estudios recientes de reguladores de Francia, Alemania y Reino Unido, que señalan al Wi-Fi como herramienta más eficiente y democrática para ampliar el acceso a internet de alta capacidad.
Todos quieren la parte alta
Históricamente, Abrint ha sido una defensora firme de la destinación completa de la banda de 6 GHz (5,925–7,125 MHz) para uso no licenciado, buscando fortalecer las redes Wi-Fi.
En diversas ocasiones, la entidad expresó preocupaciones sobre propuestas de división de la banda, argumentando que tal medida comprometería la inclusión digital y el desarrollo tecnológico en Brasil.
En enero de este año, la Anatel decidió dividir la banda de 6 GHz entre uso no licenciado (Wi-Fi) y servicio móvil (IMT), con planes de subastar la parte destinada al servicio móvil en 2026, específicamente la parte superior de la banda (6,425 a 7,125 MHz) para IMT y mantener la parte inferior (5,925 a 6,425 MHz) para uso no licenciado como el Wi-Fi. Sin embargo, la parte alta es la que Abrint también propone para el Wi-Fi.
En 2021, la Anatel había destinado toda la banda de 6 GHz para uso no licenciado, beneficiando redes Wi-Fi 6E y futuras tecnologías Wi-Fi 7. No obstante, el regulador revisó esta decisión con una nota al pie en la WRC-23.
La GSMA, que representa a operadores móviles globalmente, defiende la asignación de la banda superior (6,425–7,125 MHz) para uso licenciado por redes móviles. Según la GSMA, esta banda es esencial para atender la creciente demanda de datos móviles y para el desarrollo sostenible de redes 5G y tecnologías futuras.
La organización argumenta que, para 2030, las redes móviles necesitarán, en promedio, 2 GHz de espectro de banda media por país, y que esto será difícil de alcanzar sin la inclusión de la banda de 6 GHz.
En un punto las entidades coinciden: la armonización internacional de esta banda es crucial para garantizar la escala necesaria para el desarrollo de redes móviles y fijas.