La Asociación Brasileña de Proveedores de Internet y Telecomunicaciones (Abrint) defendió la “Operação Valoriza Regulação” y reconoció la esencialidad de las agencias reguladoras en Brasil. Los trabajadores de los 11 organismos reguladores del país piden aumento de salarios y que no se recorte el 20 por ciento del presupuesto para sus actividades.
“Las agencias en Brasil siempre siguieron la idea de regulación económica. Emergen en el momento en que el Estado se da cuenta de su limitada capacidad para ejercer plenamente sus competencias y prestar servicios públicos de calidad y confiables. El Estado delega poderes y, al mismo tiempo, protege los intereses de los ciudadanos”, señala el escrito.
Abrint insistió en que “la evolución de las conductas y del papel regulatorio no debe ser ignorada por el Gobierno”. Agregó que el proceso de toma de decisiones depende del fortalecimiento de estas instituciones y del reconocimiento del trabajo realizado por sus empleados por lo que “cualquier movimiento que menoscabe estas premisas redunda en un aumento del riesgo regulatorio”.
Según datos del sindicato Sinagências tomados por Teletime, las autoridades recaudan más de 130 mil millones de reales al año pero el presupuesto fijado para sus actividades es de unos 5 mil millones de reales. Las agencias implicadas son responsables de regular lo equivalente al 60 por ciento del PBI local. Anatel eliminó de su agenda unos 30 procesos previstos para deliberación en su última reunión administrativa.