A pesar del crecimiento de tráfico de datos, las emisiones de carbono globales de las TIC no aumentarán

La huella de carbono del sector de las TIC se mantendrá en 1.4 por ciento de las emisiones totales globales este año, a pesar del crecimiento del tráfico de datos y la expansión de los dispositivos, según datos de Ericsson. Lo que significa que las TIC poseen una participación mínima comparado con otras industrias.

La industria TIC utiliza alrededor de un 3.6 por ciento del consumo mundial de electricidad, mientras que representan alrededor del 6 por ciento de la economía mundial.

De todas formas, la huella de carbono del sector podría reducirse en más de un 80 por ciento si toda la electricidad consumida proviene de fuentes de energía renovable.

Y es que el impacto medioambiental de la fabricación y uso de las TIC generalmente se centra en las emisiones directas de carbono o en lo que se denomina huella de carbono digital, pero hay otros efectos de la tecnología que tienen un impacto mayor. Por ejemplo, los efectos indirectos de emisiones positivas o negativas del uso de las TIC (como la sustitución de viajes y la optimización del transporte) y los comportamientos y preferencias impactantes.

Además, hay que aclarar que cuando se habla del impacto es más que nada sobre la fabricación y funcionamiento, ya que la huella digital de las personas constituye un pequeño porcentaje de su huella de carbono total y podría reducirse aún más cambiando los dispositivos con menos frecuencia.

El cálculo de las huellas de carbono exige una comprensión de la tecnología y del sector, y a veces se tiende a la confusión cuando se utilizan estimaciones anticuadas o teóricas que dificultan a los no expertos. Es por eso que Ericsson publicó la Guía rápida para su huella de carbono digital, que tiene por objetivo desmitificar la huella de carbono de las TIC, yendo más allá del uso de electricidad de los productos.

El estudio incorpora las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas con la energía y los materiales utilizados a lo largo del ciclo de vida de un producto.