La reforma a la ley de telecomunicaciones de Colombia introdujo modificaciones al regulador CRC, que se ha estado concentrando en una modernización normativa.
Este año, la CRC planea abocarse a promover la competencia luego del ingreso al mercado de un nuevo actor, WOM.
El director ejecutivo del ente, Sergio Martínez Medina, conversa con BNamericas sobre temas como infraestructura compartida, interconexiones y sandbox regulatorio.
BNamericas: Con la última licitación de espectro, ingresó un nuevo operador móvil a Colombia. ¿Cómo la normativa hizo posible mejorar la competencia?
Martínez: Los éxitos de esta industria en Colombia se ven en la labor regulatoria que hace la CRC en proveer las soluciones de controversia y habilitar las interconexiones. Y esto no es un tema solamente de este momento. En el año 1997 se abrió la larga distancia en Colombia y esta comisión fue un actor pionero en desarrollar todos los reglamentos de interconexión. En ese momento, ya los colombianos pudieron acceder a nuevos operadores y se rompió el monopolio.
Luego, tuvimos un papel en el intercambio de mensajes de texto. En ese entonces pasó exactamente lo mismo. Los operadores no querían hacer intercambio de mensajes de texto. Si no hubiera sido por la CRC en Colombia, nunca se hubiera hecho la interconexión de mensajes.
Pero no solo han entrado nuevos operadores móviles en todo este tiempo, sino también virtuales.
En este proceso con el nuevo operador WOM, tenemos que resaltar que hemos actuado de forma muy consistente y, en menos de cinco meses, hemos logrado habilitar la interconexión de este operador entrante. Si no existiera esta solución de controversias, a los operadores les tocaría acudir a los jueces y, en nuestro país, la Justicia es bastante ineficiente.
Lo que sigue ahora es que los operadores compitan y, entonces, el consumidor se beneficiará de esta competencia. Nosotros ya hicimos el cierre de nuestra actividad regulatoria.
BNamericas: Han entrado algunos operadores móviles virtuales (OMV) en Colombia, pero también se han ido otros. ¿Es un problema de dinámica de mercado o es necesaria una revisión regulatoria para permitir más OMV?
Martínez: Se ha hecho mucho esfuerzo para sacar regulaciones orientadas a fortalecer los OMV. Obviamente, hay dinámicas, entradas, salidas y situaciones coyunturales de la economía colombiana.
También, son operadores que van a nichos especializados. Pero, lo que queremos es que se sigan fortaleciendo este tipo de esquemas. Aquí es muy importante cómo hacemos para trabajar el despliegue de infraestructura, porque si no tenemos despliegue no va a haber OMV que lleguen a otras regiones del país.
BNamericas: Se está trabajando en diferentes modelos de infraestructura compartida para disminuir costos, acelerar el despliegue de redes y mejorar la cobertura. ¿Cómo evalúa la situación y qué planes tiene la CRC para impulsar la infraestructura compartida?
Martínez: Nosotros estamos comprometidos con una agenda bien amplia e importante en el tema de compartición. Cuando se formó la nueva CRC hace año y medio, se sacó una ley con medidas tendientes a promover la compartición con los servicios de energía eléctrica.
Aquí en Colombia el servicio eléctrico tiene mucha capilaridad, está casi en el 100% de los hogares colombianos.
En enero de 2020 escribimos una resolución donde ordenamos a los proveedores de energía eléctrica que habilitaran la compartición de postes, ductos y torres de telecomunicaciones. Nosotros calculamos que esto se trasladaría en una disminución de 74% de estos costos e, indudablemente, esto va a beneficiar a los usuarios finales y, sobre todo, a promover los despliegues en zonas rurales y de difícil acceso.
A diciembre del año pasado se han firmado más de 134 acuerdos entre empresas del sector eléctrico y el sector de telecomunicaciones y esto evidencia la confianza que han tenido los dos sectores.
Ahora estamos preparando un proceso precontractual donde vamos a estar analizando la compartición en otros sectores, por ejemplo, en vías o en alumbrado público. En Bogotá estamos en proceso de construcción y ampliación del metro, del transporte público. Ahí se podrían desplegar redes de telecomunicaciones.
BNamericas: Los operadores solían reclamar por las barreras que ponían los municipios a la instalación de infraestructura. ¿Cuál es su opinión?
Martínez: No podemos eliminarlas, pero por lo menos vamos a intentar reducir las barreras que muchos operadores han comentado para poder instalar infraestructura. Todo esto que estamos haciendo está ayudando en ese proceso. No es sencillo establecer una norma general, porque constitucionalmente los 1.122 municipios de Colombia tienen autonomía para decidir sobre el uso del suelo.
Es muy importante que el despliegue de la infraestructura esté sustentado en la infraestructura pública. Se beneficia la ciudad, porque se mejora la conectividad y también se va a beneficiar el operador y el sector.
Hoy muchos operadores de red están abandonando el segmento de instalar directamente las antenas. Todo esto va a tener muchísimo potencial para tener una manera diferente de abordar el problema. En paralelo, el Congreso de la República y el Gobierno Nacional debieran promover alguna iniciativa para tener trámites más homogéneos.
Existe una ley que nos ha encomendado revisar las barreras en los municipios. Al principio, había solo una ciudad acreditada y ya vamos en 373 municipios acreditados y certificados que no tienen barreras. Es 37% del país. Esto es importante, porque con este certificado pueden ir a Ministerio de TIC y tener prioridad en los proyectos de conectividad social del fondo de servicio universal. Esto ha motivado a muchos municipios.
Ahora, en las capitales todavía hay que trabajar mucho. Las cuatro principales capitales —Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla— todavía no están certificadas y allí se concentra más del 50% de la población colombiana. Yo espero que, con la pandemia, muchos municipios entiendan la importancia que tiene cerrar la brecha digital. Hoy hay niños en Colombia que no pueden acceder a la conectividad y no pueden educarse.
BNamericas: Es un tema que se repite en Latinoamérica. Todos los países intentan buscar soluciones, por ejemplo, con la declaración de las telecomunicaciones como servicios públicos…
Martínez: Sí, y esto es relevante. Aquí en Colombia se hicieron algunos esfuerzos durante la pandemia para declarar las telecomunicaciones como servicio esencial. Creo que tenemos que abordar esta problemática con mucha creatividad, con mucha innovación. No podemos pensar que las políticas públicas que venimos haciendo van a solucionar este problema.
En temas de impuestos, por ejemplo, hay que hacer algo. Tenemos impuestos que pesan muy fuerte.
Hay que mirar con otras perspectivas y trabajar las regulaciones de otras maneras.
BNamericas: Justamente, en cuanto a creatividad, Colombia tiene un sandbox regulatorio y este año se iniciaron las convocatorias. ¿Qué espera de este proceso?
Martínez: Creo que es una iniciativa que nació de la dificultad de encontrar mecanismos alternativos de regulación. El año pasado le pedimos a las empresas de telecomunicaciones, televisión y servicios postales que, si tienen proyectos o iniciativas para transformar la regulación, que los presenten. La idea es hacer un piloto por 12 meses y, si funciona, la iniciativa sale.
Creo que la industria en Colombia tiene una oportunidad de oro. Hoy nos piden regulación inteligente, pero no sabemos qué significa esto. Entonces, tenemos esta apuesta para que puedan traer proyectos de regulación y políticas públicas concretas. Nosotros no nos enfocamos en esto, pero hay muchas cosas que se pueden hacer con el espectro no licenciado. Podemos tomar el proyecto y trasladarlo al Ministerio de TIC para que lo analice.
Hoy los operadores nos dicen que tenemos muchas cargas regulatorias en temas de calidad de servicio o que la forma de medir es muy fuerte. Entonces, les pido que traigan un proyecto en el cual escojan, por ejemplo, un barrio en Bogotá y empiecen a medir en esa zona con sus indicadores y tecnología durante 12 meses. Entonces, si se comprueba que es mejor, podemos modificar la regulación.
Estoy convencido de que, si esto sale, se podrían solucionar temas de trasporte y energía. A través del sandbox, se podrían solucionar problemas de regulación digital y plataformas, que es algo que todos los países también están viendo como problema.
BNamericas: ¿Cree que la pandemia ha servido como sandbox regulatorio?
Martínez: Sí, efectivamente, a nosotros nos sirvió muchísimo. En marzo sacamos una nueva regulación donde digitalizamos el régimen de protección de usuarios en Colombia, y esto surgió por la pandemia. Estamos promoviendo que todas las obligaciones relacionadas con la gestión de quejas, los instructivos y otros trámites se puedan y deban hacer de forma digital. Esta fue una prueba durísima, aprendida en la pandemia.