El cable transpacífico de Chile aterrizará primero en Australia

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El proyecto de construcción de un cable submarino entre Chile y Asia comenzó a gestarse hace más de un año, tras una visita del presidente chileno a la capital china, cuando un medio informó que se había producido una reunión con miembros de Huawei. Según se comentó entonces, se habría propuesto la construcción de un cable submarino entre Chile y China, y entonces se habló de que Huawei Chile habría estado estudiando la posibilidad de encargar el proyecto a su filial Huawei Marine.

Finalmente, estos supuestos planes no llegaron a fraguar, probablemente por las complicaciones que ha introducido la escalada de tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, que en el ámbito tecnológico se han enfocado mucho en Huawei, una de las empresas chinas líderes en comunicaciones e informática. Pero las aspiraciones de Chile no han quedado ahí, y durante más de un año el país ha estado estudiando diferentes opciones para construir una infraestructura de cable submarino que permita conectar Sudamérica con Asia, aunque finalmente el enfoque será distinto.

En vez de tender una línea directamente hasta China o a otros puntos lejanos de Asia, el cable se dirigirá a Australia, siguiendo una ruta inicial de 13.000 kilómetros. Saldrá de la ciudad de Valparaíso y, tras pasar por las islas de Juan Fernández y la Isla de Pascua, aterrizará en Auckland, después en Nueva Zelanda y, finalmente, en Sydney. Esta estrategia de acortar el cable permitirá ahorrar mucho en costes iniciales y tiempos de ejecución, y permitirá a los operadores aprovechar las líneas de comunicación que existen entre Australia y los principales mercados asiáticos, como Singapur, Japón, Corea del Sur o China.

Como explica en su anuncio la subsecretaria chilena de Transporte y Telecomunicaciones, Pamela Gidi Masías, “durante más de un año, estudiamos alternativas para llegar a Asia con fibra submarina. Elegimos la ruta que requiere menos inversión inicial, menos costos operativos y menos desafíos técnicos, es decir, menos riesgo. Elegimos Australia porque es un centro digital en Oceanía ya que actualmente tiene cinco cables submarinos operativos que se conectan a Asia y dos en el plan de despliegue”.

Por su parte, la ministra de Transporte y Telecomunicaciones, Gloria Hutt Hesse, ha dicho: “estamos dando un gran paso para definir el diseño de nuestro proyecto de cable transoceánico. Esta es la primera iniciativa que conectará la región con Oceanía y finalmente con Asia, abriendo enormes oportunidades para que Chile se convierta en el Centro Digital de América del Sur en el lado del Pacífico, lo que lo convierte en una atracción para diversas inversiones, como centros de datos y relacionados con comercio digital”.