Perú debate ley para aumentar hasta 90% velocidad mínima de Internet contratado

El Congreso de Perú está discutiendo un proyecto de ley para garantizar que los usuarios reciban una velocidad mínima de Internet igual al 90 por ciento de la contratada, lo que implicaría modificar la normativa actual que obliga a los operadores a proporcionar al menos 40 por ciento del nivel de rapidez que ofrecen a los consumidores.

La iniciativa busca fiscalizar (y, en su caso, sancionar) que los proveedores de banda ancha cumplan con las velocidades que prometen en su publicidad y en los contratos tanto de conexiones fijas como móviles en cualquier modalidad, con el fin de resolver problemas de insatisfacción de los usuarios, “atenuar posibles fallas de mercado y dinamizar la oferta de servicios a partir de la promoción y desarrollo de la competencia”, de acuerdo con el documento.

Dicho proyecto fue tema de debate en la Comisión de Transportes y Comunicaciones del Congreso este lunes, con presencia del Ministro de Transportes y Comunicaciones, Carlos Estremadoyro; el Presidente del Organismo Supervisor de Inversión Privada en Telecomunicaciones (Osiptel), Rafael Muente; al igual que el Presidente de la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios, Crisólogo Cáceres.

La propuesta legislativa contempla que las empresas del sector no tendrían que aumentar sus inversiones para cumplir con el umbral del 90 por ciento de la velocidad ofrecida. Sin embargo, algunos especialistas no coinciden con ese planteamiento.

Carlos Huamán, director de DN Consultores, dijo al medio local El Comercio que la iniciativa del Congreso refleja un desconocimiento respecto a cómo funciona el mercado, pues aumentar el nivel de velocidad mínimo ejerce presión sobre la infraestructura, lo cual implicaría gastar más en las redes y esos costos afectarían en última instancia a las tarifas brindadas al usuario.

El presidente del Osiptel expresó el año pasado en una entrevista con el diario Gestión que el regulador estaba interesado en elevar los niveles mínimos de velocidad, y explicó que ello requeriría una mayor cantidad de antenas, dar facilidades para la instalación de infraestructura y una definición adecuada de la atribución de espectro.

Hace una semana, Chile también adoptó un reglamento para asegurar que los consumidores reciban al menos 90 por ciento de la rapidez por la que pagan en los servicios móviles y satelitales durante horarios de alto consumo, y 95 por ciento en el caso del servicio fijo. Como en la situación peruana, el cambio a la norma se generó a partir de los reclamos de los usuarios, por lo que ahora habrá mayor vigilancia sobre las inconsistencias en las conexiones.