El gobierno de Ámsterdam, la capital de los Países Bajos, publicó su proyecto de una nueva política para el establecimiento de centros de datos. El documento establece que las instalaciones se hagan de manera limitada debido al escaso espacio existente, por lo que los centros de datos sólo podrán edificarse en áreas ya designadas (franja comercial Amstel III, Science Park Amsterdam, Schinkelkwartier y Haven/Havenstad).
Además, busca que los centros de datos no superen los 67 megavoltios amperios (MVA) de potencia y cumplan con condiciones específicas de consumo de energía, agua de enfriamiento, calor residual, integración espacial y construcción circular, para que sean sostenibles social, ambiental y económicamente.
La administración de Amsterdam dijo que es importante que la construcción de estos espacios ―esenciales para almacenar y procesar grandes volúmenes de información en la era digital― se realice con una visión de renovación a futuro.
Es decir, que los diseños encajen bien con el entorno e incluso puedan compartir espacio con otros establecimientos o empresas; al igual que los materiales de construcción se puedan reutilizar y el calor residual se use para calentar hogares.
Hace un año, las autoridades municipales suspendieron la instalación de nuevos centros de datos, en espera de que se elaborara la nueva política de ubicación como parte de la estrategia regional del Área Metropolitana de Ámsterdam. Una vez que se apruebe, las reglas tendrán vigencia hasta 2030.
También se busca crear un clúster para centros de datos en esta área, con el fin de que el gobierno y el sector privado colaboren en seguir observando el desarrollo de estos espacios y se tomen las decisiones más adecuadas para su implementación en Ámsterdam.