El impacto causado por la pandemia de Covid-19 podría alcanzar a la industria legal, obligando al sector a una transformación acelerada. La crisis ha demostrado que las soluciones tecnológicas legales, que permiten trabajar en cualquier momento desde cualquier lugar, son esenciales para la continuidad del negocio.
El proveedor de soluciones legales Wolters Kluwer realizó la encuesta de abogados Future Ready 2020: Impulsores del rendimiento, en la que se evalúa la preparación y resistencia de las organizaciones para impulsar un mayor rendimiento, recabando información de 700 abogados en Estados Unidos y nueve países europeos y examinando las tendencias actuales en el sector legal.
Martin O’Malley, vicepresidente Ejecutivo y director de Asuntos Legales y Regulatorios en Wolters Kluwer, indicó que “dadas las presiones creadas por la crisis, habrá un centro de atención sobre el desempeño de los profesionales del derecho en el futuro, con la necesidad de aumentar la productividad mientras se ofrece el mayor valor y ROI (retorno de la inversión) a los clientes”.
Los resultados de la encuesta señalan que los profesionales legales consideran a la tecnología como el principal impulsor del desempeño, siendo fundamental para mejorar las relaciones y la productividad para el 76 por ciento de los encuestados en Europa y Estados Unidos. Sin embargo, también existen bloqueadores del rendimiento, como falta de comprensión, las expectativas, experiencia y capacidades.
La tecnología encabeza la lista de tendencias que afectarán a las organizaciones legales en los próximos tres años, seguida por el cumplimiento de las expectativas cambiantes del cliente con un 74 por ciento, por el énfasis en la productividad y retención del talento con un 73 por ciento, y la complejidad de la información con un 72 por ciento.
Cabe destacar que sólo un 28 por ciento de los encuestados indicaron estar preparados para enfrentarse a dichos rubros, resaltando como dificultad principal la gestión del cambio y la resistencia del liderazgo.
La encuesta también encontró brechas en la capacidad de las firmas de abogados: un 79 por ciento considera importante que sus firmas demuestren eficiencia y productividad, mientras que sólo un 28 por ciento describe muy bien a su firma actual; esto puede estar afectando los niveles de satisfacción del cliente.
Los departamentos legales corporativos, ante la necesidad de mejorar la productividad y la eficiencia, han recurrido a la tecnología de manera más agresiva generando presión a las firmas de abogados para que hagan lo mismo. El 81 por ciento de los departamentos legales corporativos requerirán en los próximos tres años que las firmas describan cómo están utilizando la tecnología en beneficio de su productividad.
La brecha en el conocimiento y la preparación se vuelven más agudos cuando se trata de tecnologías de transformación, siendo Big Data y Predictive Analytics las tecnologías que el 67 por ciento de los departamentos legales esperan tengan un impacto para 2023, aunque sólo un 25 por ciento entienda de qué se tratan.
Las firmas de abogados están planeando una inversión del 60 por ciento en tecnología, el 29 por ciento cree estar muy preparado para comprender las soluciones tecnológicas disponibles, mientras que un 24 por ciento asegura que su personal es capaz de aprovechar dicha tecnología de manera efectiva. Un 59 por ciento hace referencia a la Inteligencia Artificial, pero sólo un 22 por ciento la entiende.