Enacom: consideraciones ante la pandemia de Covid-19

1. Introducción

La pandemia ocasionada por el Covid-19 y la consecuente emergencia sanitaria global nos plantea un escenario al cual debemos mirar de una manera integral, ya que con millones de personas necesariamente en sus hogares, con economías prácticamente paralizadas y, lo más preocupante, muchas vidas en juego, debemos estar de acuerdo en que enfrentar esta pandemia es responsabilidad de todos.

En tal sentido, y desde nuestro rol de organismo regulador y de control de los servicios audiovisuales, las Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones (TIC) y los servicios postales, esa mirada integral no solamente debe estar acotada a la infraestructura (a la que consideramos esencial) sino enfocada en todo el sector y en el ecosistema sectorial de nuestros países.

Ello significa que debemos atender cuestiones relacionadas con los derechos de los usuarios, los prestadores de servicios, la gestión de recursos como frecuencias del espectro radioeléctrico y numeración, la conectividad en todo el país, la infraestructura actual y la necesaria en el futuro cercano, la asequibilidad de los servicios para los sectores más vulnerables, etcétera.

Nosotros como actores protagonistas de las TIC jugamos un papel fundamental a la hora de brindar apoyo a los ciudadanos, las empresas y los gobiernos de nuestros países para hacer frente a esta crisis.

Las tecnologías y servicios asociados a las TIC deben ofrecer y asegurar el soporte necesario y continuo a la atención médica, la educación y los bienes y servicios esenciales, salvaguardando el tejido social y económico de nuestra sociedad.

2. Infraestructura de telecomunicaciones en tiempos de Covid-19

Según los ingenieros, las redes se diseñan para situaciones críticas (diseño del peor caso) y consideramos que esta situación es una de esas. El desafío que se nos plantea es que la situación crítica se mantenga en el tiempo.

La necesidad de que millones de personas permanezcan en aislamiento social, preventivo y obligatorio, ha implicado un incremento del tráfico de Internet debido a que esta situación ha obligado a las personas a trabajar, estudiar y realizar muchas otras actividades de forma totalmente remota.

Las redes están siendo exigidas no solamente por los servicios de entretenimiento y mensajería multimedia, sino que ha emergido con rápido crecimiento un nuevo “uso” con su consecuente demanda de ancho de banda, antes casi exclusivo del mundo empresario y académico, como es el de los sistemas de videoconferencia, e-learning y mensajería digital intensiva, causando una carga adicional a las infraestrucrturas de telecomunicaciones en términos de tráfico.

Particularmente, en la República Argentina los números nos muestran que al comienzo del confinamiento social el tráfico se incrementó pero en las últimas semanas se ha amesetado, no obstante lo cual las redes han respondido de manera adecuada.

Hemos también verificado mayores incrementos porcentuales de tráfico en las redes fijas con respecto a las móviles y, asimismo, que la mayor práctica de home office aumentó el consumo de aplicaciones de video conferencia de manera significativa, al igual que el consumo relacionado con el gaming y el tráfico remoto a través de las VPNs (redes privadas virtuales).

Consideramos importante señalar que en Argentina, desde los primeros días de la cuarentena, el Gobierno Nacional decretó que las actividades de telecomunicaciones, Internet fijo y móvil y los servicios digitales se consideran servicios esenciales en la emergencia y las personas afectadas a tales servicios quedaron exceptuadas del cumplimiento del aislamiento social preventivo y obligatorio establecido a nivel nacional.

Con lo cual, el personal de los prestadores y operadores de esos servicios disponen de la facultad de circulación necesaria para atender las necesidades y urgencias relacionadas con la prestación efectiva y continúa de los servicios de telecomunicaciones/TIC en todo el país. No solamente les permite atender los reclamos de los usuarios sino también adecuar su infraestructura a la demanda y requisitos específicos que pudieran surgir atento a esta especial situación.

3. Infraestructura de telecomunicaciones post Covid-19

Consideramos que una de las principales tareas o actividades en las que todos deberemos ocuparnos con cierta prioridad es la de identificar la infraestructura crítica que en materia de telecomunicaciones/TIC tenemos en cada uno de nuestros países y, en la medida de lo posible, avanzar en la interconexión regional con foco en situaciones de emergencia y eventualmente desastres.

Por otra parte, muchas de nuestras costumbres y actividades, al menos en el corto plazo, necesariamente van a cambiar. Estimo que muchas de ellas van a estar basadas en el uso de la tecnología y las redes, con la consecuente demanda de ancho de banda, de recursos de red e incremento de tráfico y, sobre todo, necesidades de conectividad y mayor cobertura de los servicios.

Ello nos pone a los gobiernos y particularmente a los organismos reguladores ante la necesidad y el desafío de evaluar, junto con todos los actores del sector, el estado de situación actual y las necesidades futuras en materia de infraestructura digital que este nuevo escenario nos plantea y, asociado a ello, un marco regulatorio claro y definido en cuanto a la gestión de los recursos necesarios para la prestación de los servicios, fundamentalmente los relacionados con el espectro radioeléctrico.

En tal sentido, desde el Ente Nacional de Comunicación (Enacom) estamos abocados al diseño de un plan integral de gestión del espectro para servicios móviles que nos permita disponer de un panorama claro acerca de la disponibilidad de recursos, posibilidades concretas de despliegue en términos geográficos, de las recomendaciones de organismos internacionales en la materia y, sobre todo, de las necesidades de ordenamiento regulatorio.

Continuamos asimismo con una política muy activa en lo relacionado con la administración de los fondos del servicio universal. Esta política básicamente nos permite poner a disposición de pequeños prestadores de todo el país fondos para la instalación, despliegue y puesta en funcionamiento de infraestructura de telecomunicaciones a lo largo y ancho del país, sobre todo en pequeñas localidades alejadas de los principales centros urbanos.

Hemos emitido recomendaciones sobre el uso responsable de Internet, para la no propagación de fake news y de limpieza de los dispositivos móviles, a la vez que se acordó con una conocida empresa internacional de Content Delivery Network (CDN) la disminución de la resolución en la definición de sus contenidos, acompañando otras iniciativas similares a nivel internacional. También se solicitó a los operadores de telefonía móvil que no realicen aumentos en los precios de sus servicios en los próximos meses, acompañando así la retracción económica sufrida por los usuarios.

En el mismo sentido, en dialogo con Arsat y otras empresas propietarias de importante infraestructura de alcance nacional, se acordó trabajar conjuntamente a efectos de asegurar la conectividad a nivel federal para que a los lugares del país con cobertura se les garantice el servicio durante el confinamiento obligatorio.

4. Referencias internacionales

La mayoría de los organismos internacionales han establecido acciones tendientes tanto a recopilar mejores prácticas como a sugerir cursos de acción adecuados para minimizar el impacto del mayor tráfico en las redes, tanto fijas como móviles.

Asimismo, los reguladores tanto de la región como de otras partes del mundo hemos estado desde un comienzo en permanente contacto para intercambiar experiencias en este nuevo desafío que se nos presenta. De ese intercambio hemos aprendido tanto de lo que funcionó bien como de lo que en la práctica no se verificó como conveniente.

También nuestros funcionarios participan activamente en distintos eventos que se desarrollan para tratar el tema, siendo las conclusiones de éstos un gran insumo para la toma de decisiones.

Entre las iniciativas más importantes de los OOII, podemos destacar:

Comisión Interamericana de Telecomunicaciones (CITEL): CITEL FRENTE AL COVID-19

La CITEL, órgano especializado en Tecnologías de la Información y Comunicaciones/ telecomunicaciones de la Organización de los Estados Americanos (OEA), se ha sumado a las acciones que la OEA ha emprendido para detener la propagación del virus que ocasiona la enfermedad Covid-19.

Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT): Plataforma de resiliencia de red global (REG4COVID).

Para abordar la tensión experimentada por las redes de telecomunicaciones, vitales para la salud y la seguridad de las personas en todo el mundo, la UIT ha lanzado la Plataforma de Resiliencia de la Red Global (REG4COVID) para ayudar a los responsables políticos, reguladores y actores de la industria a garantizar que las redes se mantengan resistentes y los servicios de telecomunicaciones estén disponibles para todos, en la mayor medida posible.

Internet Society (ISOC)

La Fundación de Internet Society ha puesto en marcha un nuevo programa de subvenciones para la respuesta ante emergencias dirigido a organizaciones que trabajan en proyectos que utilizan Internet para mejorar la vida de las personas durante una emergencia o en respuesta a ella. Centrándose este año en Covid-19, la Fundación aceptará solicitudes de subvención de programas que respondan a la pandemia tanto durante la crisis como en el período posterior. Se concederán subvenciones de 250 mil a 500 mil dólares estadounidenses a organizaciones para proyectos de hasta 12 meses de duración.

5. Conclusiones

En el marco de una política pública que entiende la comunicación como un derecho humano básico y el acceso equitativo a las nuevas Tecnologías de la Información como un elemento imprescindible en la construcción de ciudadanía, el Enacom estableció como un lineamiento de su gestión, entre otros, priorizar la reducción de la brecha digital a través del impulso de programas y proyectos de conectividad en la República Argentina que posibiliten el acceso equitativo, asequible y de calidad a las TIC a todos sus habitantes, con especial énfasis en las zonas desatendidas.

Este objetivo se muestra, hoy más que nunca, como absolutamente relevante para ayudar a mitigar las consecuencias y mayores desigualdades que dejará esta pandemia.

Por ello, nuestro compromiso es redoblar esfuerzos tanto con la sociedad civil, los demás organismos nacionales como con el sector privado, la academia, la comunidad técnica y los distintos organismos e instituciones internacionales, con el propósito que el escenario post-pandemia nos encuentre con una infraestructura TIC más robusta aún, y servicios de calidad asequibles para todos.

Asimismo, entendemos que la centralidad y protagonismo de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones como componente esencial de todos los sectores de la sociedad emergerá con más fuerza luego de esta emergencia global y se configurará como un actor imprescindible y permanente en la mayoría de nuestras actividades futuras.

Se impone un desafío enorme a nuestros organismos como actores relevantes del ecosistema digital de nuestro país y la región. En el Enacom somos conscientes de ello y actuamos en consecuencia.