Reforma Jorge F. Negrete P.
En los próximos días el Senado de la República nombrará un presidente para el Instituto Federal de Telecomunicaciones. Ha tratado con respeto a esta institución. Quiere un buen presidente, quiere escuchar a los candidatos y seleccionar a quien dirigirá el destino digital de México. Los retos que enfrenta el nuevo presidente son diferentes a los que dieron origen a la reforma en materia de telecomunicaciones de 2013. El primero de ellos es la construcción de su propia visión, el México digital que se imagina, pero que pueda cumplir. ¿De qué tamaño es el reto? Me explico con el vecino de al lado.
Nunca en la historia de las comunicaciones se avanzó como en los 8 años del ex Presidente de Estados Unidos, Barack Obama.
Obama representa un antes y un después en la configuración de la economía digital del mundo. Las principales empresas de Internet tuvieron un apoyo insólito para detonar la economía digital y desplegar una amplia infraestructura de banda ancha para desarrollar una sociedad digital en EUA y el resto del mundo. Como él indica, “soy el primer presidente que vino junto con la era digital”.
Cuando Barack Obama entró a la Casa Blanca, lo hizo con una Blackberry 3G; cuando salió de la Presidencia, lo hizo con un Samsung 4G. Netflix pasó de 23.5 millones de suscriptores a 167. Facebook de 64 millones a 2,450 millones. You Tube tiene 2,000 millones de usuarios y Twitter 340 millones. El dispositivo icono de la última década es el iPhone. Amazon tiene su app de streaming, es propietario del más grande sitio de comercio electrónico y el rey de la nube mundial.
El periodo de Obama fue el mundo 4G, que ofreció más ancho de banda, más velocidad y negocios globales, las fronteras se colapsaron y el mundo se transformó en un mercado, nació la revolución del video en línea y la economía de datos. La innovación, la tecnología y la competencia generaron nuevos modelos de negocios. Lo que ocurría en EU era una tendencia de lo que sucedería en otros países.
4G no fue una tecnología, fue la declaración de principios de una conquista de mercados y de comercio digital, que nuestra civilización no había conocido.
Una nueva realidad. Después de 7 años de la reforma de telecomunicaciones, somos otros.
- Lo malo. El marco jurídico de telecomunicaciones no genera inversión, innovación, convergencia, cobertura ni más beneficios a los ciudadanos. Falta conectar a 35 millones de ciudadanos. Tenemos las tarifas de TV de paga más caras y el más aburrido mercado de América Latina.
- Lo bueno. Tenemos las tarifas fijas y móviles más bajas de América Latina. El quinto internet más asequible del planeta (Informe de Asequibilidad 2019 A4I).
- Lo esperado. Los últimos indicadores señalan que la actividad telecom de Televisa, América Móvil y Megacable, es positiva después de varios años de ser negativa. Se capitalizan las empresas.
- El milagro. AT&T ingresó al mercado mexicano fusionando Nextel y Iusacell. Comenzó con 6 millones de usuarios y al día de hoy cuenta con 19, es el crecimiento orgánico más exitoso de América Latina. De verificarse su asociación con Movistar, estaremos frente a un milagro que gestionará el tránsito de 45 millones de usuarios, la población total de Argentina.
- La paradoja “El PIB del sector de telecomunicaciones cierra 2019 con el menor crecimiento anual (3.2%) desde 2010 (-1.4%) y el más bajo desde la reforma de Telecomunicaciones”: Ramiro Tovar. Mientras, Perú crece 12.6 por ciento.
- La oportunidad T-MEC (Acuerdo de comercio Canadá, Estados Unidos y México). Trump, como Obama, quiere consolidar su liderazgo digital y quiere ser 5G. Estamos integrados al mercado digital más competitivo del mundo.
Senadores, el nuevo presidente del IFT ¿será un líder disruptivo? ¿Seremos el México de la inclusión digital, de la cobertura y la convergencia para todos? ¿Buscará el bienestar digital de los mexicanos? ¿Reactivará la inversión? ¿Seremos socios de EUA en su viaje 5G o quedaremos marginados de la oportunidad digital? ¿Conoce el camino?
Presidente de Digital Policy & Law
Twitter: @fernegretep