Futuro de la BBC estaría bajo amenaza si se despenaliza la falta de pago de las licencias

La propuesta del gobierno británico busca socavar a la BBC, señala la jefa de BECTU.

La diputada laborista y principal vocera de cultura del partido, Tracy Brabin, advirtió que “el futuro de la BBC está bajo una seria amenaza de este gobierno conservador”, pues la propuesta para despenalizar el incumplimiento del pago de la licencia para ver sus contenidos dejaría a la televisora sin una importante fuente de ingresos.

También mostró su inquietud la Unión de Radiodifusión, Entretenimiento, Cinematografía y Teatro (BECTU, por sus siglas en inglés). La líder del sindicato, Philippa Childs, dijo que pareciera que el gobierno británico “está totalmente motivado” en “socavar a la BBC en cada oportunidad”, en rechazo a la consulta que anunció la secretaria de Cultura del Reino Unido, Nicky Morgan, para que la falta de pago no sea considerada como un delito que podría llevar a prisión a las personas.

“La BBC como emisora ​​pública es muy valorada y es algo por lo que deberíamos luchar para proteger”, dijo Brabin. A su vez, una portavoz de la televisora señaló que no está claro lo que realmente trata de resolver el gobierno con su propuesta. 

Nicky Morgan dijo en días pasados que “es un anacronismo” mantener la penalización por no cubrir la cuota para ver la BBC y que el modelo bajo el cual funciona este medio tiene que adecuarse a las condiciones actuales de la era digital.

Además, indicó que se debe considerar la eliminación de las licencias hacia 2027, tras la revisión de los acuerdos de gobernanza y regulación sobre la televisora, un tema que ha sido recurrente en los últimos años.

Esta propuesta encendió las alarmas en la BBC, pues las licencias son su mayor fuente de ingresos. A finales de 2019, el Primer Ministro, Boris Johnson, comentó que analizaría la permanencia de las tarifas para ver la televisión y así determinar si sería viable mantenerla a largo plazo o no.

Cuando el Primer Ministro emitió un mensaje a la nación para marcar la salida del Reino Unido de la Unión Europea, no quiso que la BBC lo grabara y prefirió utilizar equipo de video propio. Eso fue una de varias muestras de las tensiones entre la televisora y Johnson, por lo que ahora los críticos del gobierno piensan que la revisión sobre el financiamiento de la BBC podría ser una represalia.