Excélsior Maricarmen Cortés
El presidente López Obrador ha reiterado varias veces su intención de que el Banco del Bienestar —otrora Bansefi— desarrolle una costosísima red de 13 mil 500 sucursales para la dispersión de los apoyos a beneficiarios de programas sociales que suman ya 20 millones de pesos.
En la mañanera exhortó también a los banqueros a que abran más sucursales y aseguró que los apoyaría, pero no con estímulos fiscales, sino con la misma dispersión de los recursos. Para darnos una idea de lo que implican 13 mil 500 nuevas sucursales, equivaldría a duplicar el número total de sucursales que tiene hoy el sistema bancario en el país.
Interrogado al respecto, el presidente de la Asociación de Bancos de México, Luis Niño de Rivera, aseguró que el problema no es el número de sucursales, sino la deficiente infraestructura en telecomunicaciones, porque hay 476 municipios del país que en efecto no tienen servicios bancarios ya que no tienen acceso a internet ni a redes de telecomunicaciones.
Explicó que la tendencia de la banca en México y a nivel mundial es que todos los servicios financieros sean digitales para que las operaciones sean más baratas y eficientes.
Abrir una nueva sucursal es muy costoso, porque al valor de la tierra hay que añadir la construcción del inmueble, y el costo de las telecomunicaciones, más la contratación de personal, por lo que —recordó— los bancos en México han desarrollado ya una amplia red de corresponsales no bancarios que permiten realizar operaciones financieras, como tiendas de conveniencia y farmacias o pequeños comercios, pero para ello se requiere que tengan acceso a servicios de telecomunicaciones.