Los dispositivos IoT ofrecen infinitas oportunidades para mejorar la productividad, el crecimiento económico y la calidad de vida, además de que su uso va en aumento. De acuerdo con datos de Internet Society, en el 2020 se proyecta que cinco dispositivos de Internet de las cosas (IoT) estarán en uso por cada persona en el planeta.
Sin embargo, dada su reciente incorporación, los dispositivos IoT carecen incluso de funciones de seguridad básicas como contraseñas únicas, cifrado de nuestros datos o la actualización de software para abordar vulnerabilidades.
Ante dicha situación, Internet Society se encuentra desarrollando una plataforma de política de seguridad de IoT. En colaboración con otros participantes como grupos en Canadá, Francia, Senegal y Uruguay, la plataforma estableció un libro blanco para mejorar las prácticas de seguridad de IoT, entre las que destacan:
? Asegurarse de que la seguridad se incorpore en todas las etapas del diseño, desarrollo y ciclo de vida de los productos de IoT, incluidas las evaluaciones de riesgos, las pruebas de seguridad y la evaluación.
? Asegurar que los datos personales estén protegidos, y facilitar a los usuarios la eliminación de datos personales, si así lo requieren.
? Implementar una política de divulgación de vulnerabilidad. Dejar en claro a los consumidores cuál es el periodo mínimo de tiempo durante el cual un dispositivo recibirá actualizaciones de seguridad de software. Además de proporcionar mecanismos para actualizar de forma segura el software.