El total de ingresos del tercer trimestre del año de la compañía holandesa NXP Semiconductors bajó un 7 por ciento a 2 mil 265 millones de dólares, contra los 2 mil 445 millones de dólares que registró en el mismo trimestre de 2018.
El beneficio bruto en este periodo disminuyó un 6 por ciento a mil 186 millones de dólares, mientras que los ingresos operativos se redujeron un 89 por ciento a 233 millones de dólares.
Dividido por segmento de negocio, la única unidad que elevó sus ingresos fue la de “móvil”, donde las ventas aumentaron un 2 por ciento a 321 millones de dólares. En tanto, el sector automotor se redujo un 7 por ciento a mil 048 millones de dólares, el Industrial e Iot bajó un 14 por ciento a 426 millones de dólares, y la infraestructura de comunicaciones decreció un 2 por ciento a 470 millones de dólares.
Richard Clemmer, director Ejecutivo de NXP, pronosticó el futuro de los ingresos de la compañía: “Mirando hacia el futuro, seguimos creyendo que nuestras inversiones en la cartera de productos están abordando los requisitos a largo plazo de nuestros clientes, mientras que a corto plazo el entorno de demanda global parece haberse estabilizado, pero el entorno de demanda intermedia continúa siendo incierto”.
En agosto pasado, el Consejo de Administración de NXP aprobó el pago de un dividendo a cuenta para el tercer trimestre de 2019 de $ 0.375 dólares por acción ordinaria, lo que refleja un aumento de 50 por ciento del dividendo trimestral anterior.