Los destinatarios de Fondos de Servicio Universal de Estados Unidos no podrán comprar equipamiento chino
La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos propuso una serie de reglas para los destinatarios de los Fondos de Servicio Universal (USF), quienes no podrán utilizar este dinero para adquirir equipos o servicios de compañías chinas. El objetivo es proteger las redes de comunicaciones de Estados Unidos “de amenazas nacionales de seguridad”.
El Presidente de la FCC, Ajit Pai, presentó esta propuesta que se votará el próximo 19 de noviembre.
“Cuando se trata de 5G y la seguridad de Estados Unidos, no podemos darnos el lujo de arriesgarnos y esperar lo mejor. Necesitamos asegurarnos de que nuestras redes no dañarán nuestra seguridad nacional, amenazarán nuestra seguridad económica o socavarán nuestros valores. El gobierno chino ha demostrado repetidamente que está dispuesto a hacer todo lo posible para lograrlo. Y la ley china exige que todas las compañías sujetas a su jurisdicción cumplan secretamente con las demandas de los servicios de inteligencia chinos. A medida que Estados Unidos actualiza sus redes a la próxima generación de tecnologías inalámbricas (5G), no podemos ignorar el riesgo de que el gobierno chino intente explotar las vulnerabilidades de la red para participar en el espionaje, insertar malware y virus, y de lo contrario comprometer nuestra capacidad crítica”, sostuvo Pai.
El documento borrador prohíbe, por un lado, a las compañías de comunicaciones usar cualquier soporte que reciban del Fondo de Servicio Universal de la FCC para comprar equipos o servicios de empresas que representan una amenaza a la seguridad nacional, como las compañías chinas Huawei Technologies y ZTE. También establece un proceso para establecer otros proveedores que representen una amenaza a la seguridad nacional.
Asimismo, se elaboró un borrador del Aviso Adicional de Propuesta de Reglamentación, el cual propone exigir que ciertos operadores que reciben Fondos del Servicio Universal eliminen los equipos y servicios existentes de las compañías designadas de sus redes.