El panorama económico ha mejorado como consecuencia de menores presiones de demanda y debido a que el flujo de petróleo avanza a la mayor velocidad desde que comenzó la guerra. En ese contexto, la economía mundial ha mostrado resiliencia, pero con una distribución heterogénea, por lo que Banamex estima un crecimiento de 2.5% para este año, menor que el 2.9% de 2025, y para Estados Unidos prevén un aumento del 2.1%, expuso Iván Arias, director de Estudios Económicos del banco.
Para el caso de México, luego de que el Producto Interno Bruto (PIB) cayera 0.6% en el primer trimestre, en abril el Indicador Global de Actividad Económica (IGAE) tuvo un crecimiento del 1.2% mensual, aunque experimentó cierta reversión en mayo.
No obstante, en el segundo trimestre el PIB repuntó 1.3%, el mayor avance trimestral desde el primero de 2022. Con este resultado, el banco estima que el crecimiento del PIB de México en 2026 será de 1.3%, cifra menor a la expectativa que tenían a inicios de año. Esto dejaría “tres años de crecimiento insatisfactorio” y un promedio inferior al de Estados Unidos, al del mundo y al de América Latina.
Arias también dijo que la inflación sorprendió en mayo con 0.3% a la baja, con lo que esperan que cierre 2026 con 4.3% en la general y la subyacente. “No vemos una pérdida de grado de inversión en el corto plazo”, comentó tras la baja de la calificación que le hicieron al país algunas agencias, y agregó que el gobierno sigue enviando señales positivas de fomento a la inversión privada, aunque todavía falta pasar a la ejecución.

El banco estima un tipo de cambio de 17.09 pesos por dólar hacia el final del año y Arias indicó que, pese a las tensiones geopolíticas, el peso mostró resiliencia a eventos relevantes, como la no renovación automática del T-MEC.
Más que incertidumbre es una certeza negativa, comentó el subdirector de Estudios Económicos de Banamex, Rodolfo Ostolaza, a propósito de la decisión de Estados Unidos de no renovar automáticamente el TME-C por 16 años más y, en cambio, optar por revisiones anuales hasta 2036. Mientras que Iván Arias expuso que en 2025, esa incertidumbre tuvo un impacto de 0.3% en el PIB y podría extrapolarse esa estimación a este año.
El directivo vaticinó que las dudas comerciales seguirán limitando la inversión privada, y esa misma incertidumbre restó 0.3% al crecimiento económico en 2025, por lo que en caso de que no la hubiera tenido, habría aumentado 0.8%.
Ostolaza se refirió a los problemas estructurales de las finanzas públicas y destacó como el sector más fuerte a la electrónica, que lidera las importaciones de EE. UU. provenientes de México, y se vio altamente favorecido por los aranceles; por el contrario, el que ha sido más afectado es el automotriz, por la Sección 232.
Arias dijo que la Inversión Extranjera Directa (IED) ha estado creciendo en dólares nominales, pero en el porcentaje del PIB, es decir, en el tamaño de la economía, no se ve una tendencia a la alza. “Las empresas que ya tienen sus inversiones aquí las mantienen. No estamos viendo un crecimiento sostenido de las nuevas inversiones”, indicó.
Impacto regional por la IA y el Mundial
Guillermina Rodríguez, directora de Estudios Económicos de Banamex, puntualizó que en México sí ha habido un impacto positivo de la Inteligencia Artificial, principalmente en estados del norte como Chihuahua y Baja California, que se contrarresta con el retroceso del sector automotriz.
La economista destacó que el mayor impacto está relacionado a lo que se construye antes y explicó que en la Ciudad de México y Monterrey la construcción fue mínima, mientras que en Guadalajara fue mayor. Agregó que, de acuerdo con datos de la Secretaría de Turismo (Sectur), se incrementó la ocupación hotelera en las sedes, excepto en Monterrey, donde hubo un impacto menor. En suma, dijo, la sede más beneficiada fue la Ciudad de México. Y Guanajuato, Jalisco y Nuevo León tuvieron un repunte en el sector de la construcción durante el primer trimestre de 2026.
Arias expuso que en México la industria del futbol representa alrededor del 0.2% del PIB y el Mundial 2026 podría aportar un 0.1%, algo que Ostolaza estimó en 35,000 millones de pesos ó 2,000 millones de dólares, lo que, según dimensionó Rodríguez, representa menos de la mitad de lo que entra por remesas cada mes.
Mientras que Paulina Anciola, subdirectora de Estudios Económicos, aclaró que el impacto de estos eventos no es inmediato, sino que podría desencadenar un efecto de promoción para el país y propiciar un mayor crecimiento en el largo plazo por el turismo.