Impulsa AIT la importancia de construir certeza para acelerar inversión e infraestructura tecnológica en México
Especialistas reunidos por la Alianza por la Innovación Tecnológica (AIT) coincidieron en que México enfrenta una oportunidad decisiva para definir cómo competirá en la nueva economía digital: fortaleciendo capacidades propias en infraestructura, innovación y talento para inteligencia artificial.
Durante la mesa de diálogo “Infraestructura tecnológica como habilitador de la economía digital y la Inteligencia Artificial”, moderada por Eduardo Velázquez Leyer, Director de Asuntos Públicos y Gobierno de Atrevia y coordinador de AIT Latinoamérica, representantes del sector público, iniciativa privada y academia discutieron los principales retos que enfrenta el país para acelerar la adopción tecnológica sin limitar innovación.
Uno de los principales consensos del encuentro fue la necesidad de construir una regulación que dé certeza sin limitar innovación. “El país sí necesita una ley, una norma, un marco único para el uso responsable de la inteligencia artificial, pero tiene que ser equilibrada. No puede convertirse en una camisa de fuerza que inhiba la innovación o la inversión”, señaló el Senador Rolando Zapata Bello, Presidente de la Comisión Análisis, Seguimiento y Evaluación sobre la aplicación y desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA).
Agregó que el modelo regulatorio debe diferenciar entre una ley general y una estrategia nacional de inteligencia artificial con responsabilidades concretas para gobierno, sector privado, academia y sociedad civil.
La infraestructura y la adopción son los desafíos pendientes para México
Alberto Farca, Chief Project Officer del Centro México Digital y miembro de AIT, señaló que la adopción de inteligencia artificial en empresas mexicanas sigue por debajo de otros países, con apenas 8% de adopción frente al 20% promedio en países de la OCDE, y enfatizó la necesidad de construir capacidades habilitadoras antes de pensar en una expansión acelerada de la tecnología.
“Tenemos que preguntarnos hacia dónde vamos, con qué infraestructura y con quiénes vamos a construir esta nueva economía digital. Hoy la infraestructura digital en México no está al nivel que requiere una adopción masiva y responsable de inteligencia artificial”, afirmó.
Además, agregó que uno de los mayores retos será encontrar un balance regulatorio que permita proteger derechos y datos personales sin generar cargas desproporcionadas para startups, MiPyMEs y empresas mexicanas que buscan innovar.
Por su parte, el Dr. Jorge Alberto Hidalgo Toledo, Coordinador General del Human & Nonhuman Communication Lab en la Facultad de Comunicación de la Universidad Anáhuac México alertó sobre el riesgo de profundizar brechas laborales y cognitivas si el país no acelera el desarrollo de competencias digitales, formación STEM y capacidades nacionales en manejo estratégico de datos.
“Hoy, estudios como el AI Index 2024 de Stanford ya alertan sobre la presión que la inteligencia artificial está generando en empleos de entrada, mientras que el Future of Jobs Report 2025 del World Economic Forum estima que 39% de las habilidades laborales actuales cambiarán hacia 2030 por efecto de la automatización y la IA”, señaló.
Alonso Tamez Vélez, Secretario técnico de la Comisión de Análisis, Seguimiento y Evaluación sobre la Aplicación y Desarrollo de la Inteligencia Artificial, añadió que el desarrollo de inteligencia artificial también requerirá fortalecer capacidades nacionales en infraestructura, manejo estratégico de datos y formación de talento especializado para evitar nuevas dependencias tecnológicas en el largo plazo.
Finalmente, Daniel Mancilla, Impact Lead de Young AI Leaders México City Hub, y Juan Sebastián Moncayo Ortega, Cofundador de IUDEX, coincidieron en que México necesita acelerar la adopción responsable de inteligencia artificial mediante mayor capacitación, infraestructura y desarrollo de talento especializado.
Mancilla destacó que el país cuenta con 93.1 millones de usuarios de internet y una de las mayores proporciones de graduados STEM de la región, aunque persiste una desconexión importante entre academia y mercado laboral. “Desde mi experiencia, tenemos tres palancas que pueden ayudar en todos estos temas: incentivos para adopción responsable y certificación ética en inteligencia artificial; programas de modernización y gemelos digitales para el sector manufacturero; y casos de éxito locales que acerquen casos reales de adopción tecnológica a empresas mexicanas”, señaló.
Ambos coincidieron en que generar más espacios de diálogo, capacitación y acompañamiento técnico será clave para acelerar innovación y competitividad sin profundizar brechas digitales, económicas y de acceso tecnológico.