Chile puso en marcha el Plan Nacional de Ordenamiento y Retiro de Cables, que busca garantizar el buen funcionamiento de las redes retirando cables en desuso y ordenando los tendidos. En su primer año de aplicación, la medida abarcará 34 comunas y 9 regiones. En tres años, se alcanzarán 319 comunas de todo el país.
Participaron de la actividad el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange; la subsecretaria de Telecomunicaciones, Romina Garrido; el presidente de la Cámara Chilena de Infraestructura Digital (Idicam), Rodrigo Ramírez Pino; y Daniel Reyes, alcalde de La Florida, sitio donde iniciará formalmente la implementación.
“Estamos muy expectantes respecto al inicio de este primer plan, el que considera más de 66,000 intervenciones a nivel nacional, en las 16 regiones del país, con el objetivo principal de mejorar la calidad de vida de las familias, la inserción urbana de los proyectos de telecomunicaciones que favorecen la conectividad en las zonas urbanas y rurales, y generar mejores ciudades tanto para las actuales como para las futuras generaciones”, señaló de Grange.
Ramírez Pino sostuvo, en tanto, que “estamos frente a una de las operaciones de infraestructura más importantes que ha enfrentado la industria de telecomunicaciones en su historia. El plan ya completó sus etapas preparatorias y logró un hito clave: consolidar un modelo colaborativo multioperador que permitió coordinar capacidades técnicas, operativas y territoriales. Esto demuestra que cuando existe articulación entre Estado, municipios, operadores e industria, es posible avanzar en soluciones técnicamente viables, financieramente sostenibles y con impacto directo en la recuperación del espacio público y la seguridad urbana”.