Registro móvil, el gran apagón telefónico que nadie quiere ver

En México está a punto de ocurrir un gran apagón digital. Mientras el reloj avanza hacia el 30 de junio de 2026, el país se asoma a un precipicio digital del que parece no haber retorno.

Las cifras, frías y contundentes, nos revelan una tragedia anunciada: el gobierno mexicano está a punto de desconectar a millones de ciudadanos por una simple y llana imposibilidad matemática.

Hablemos de la realidad que las propias autoridades han ofrecido a través de cifras. Hasta el día de hoy, se han logrado 30.2 millones de registros, de acuerdo con la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT). Suena a mucho, hasta que lo contrastas con el universo total de alrededor de 136.7 millones de líneas móviles que operan en el territorio nacional.

El avance es de apenas 22.1%. En más de tres meses de proceso, apenas se ha cubierto a una quinta parte de los usuarios.

El cálculo para el fracaso es simple. Desde que inició el registro el pasado 9 de enero del 2026, el promedio diario ha sido de apenas 296 mil registros.

Sin embargo, para no dejar a nadie a “oscuras” este 1 de julio, se requiere procesar 1.5 millones de líneas diariamente, de acuerdo con lo que contestó la comisionada presidenta de la CRT, a pregunta expresa de DPL News.

Lo que enfrentamos no es sólo un reto burocrático, es un tsunami de desconexiones. De mantenerse el promedio actual de líneas registradas diarias, más de 85 millones de líneas podrían ser suspendidas.

No estamos hablando únicamente de personas que perderán el acceso a sus redes sociales; hablamos de familias que perderán contacto, de comercios que no podrán cobrar, y de una economía digital que se detendrá en seco.

De acuerdo con lo que informó la CRT, quien no haga su registro antes de que termine junio, a partir del 1 de julio se le desconectará su línea móvil y sólo tendrá acceso a llamadas de emergencia.

Es alarmante la pasividad con la que se observa este fenómeno. La autoridad exige un ritmo de registro que no corresponde a la realidad de México, donde millones de usuarios en zonas rurales o con dispositivos limitados enfrentan barreras insalvables para cumplir con este requisito, además de que la sociedad mexicana se niega a registrarse porque tiene la preocupación de que sus datos aparezcan en el mercado negro, como ya ha ocurrido en otras ocasiones.

La CRT ha señalado que el gobierno no será el encargado de resguardar los datos, sino las propias empresas de servicios móviles, pero los usuarios ni así están confiando en esta obligación que les impusieron, para supuestamente acabar con temas como la extorsión telefónica.

¿Qué pasará el 1 de julio? Si no hay una prórroga o un cambio radical de estrategia, México vivirá el mayor apagón de telecomunicaciones de su historia. Norma Solano, presidenta de la CRT dijo que por el momento no consideran una prórroga, pero tampoco la descartó.

Castigar al usuario con la desconexión por la ineficiencia de un proceso mal diseñado es, en el fondo, vulnerar el derecho constitucional de acceso a las tecnologías de la información.

La CRT presentó una campaña mediática masiva para llamar a la sociedad a hacer el registro, y creen que con ésta el ritmo de registros alcanzará los 1.5 millones diarios a partir de hoy y hasta el 30 de junio.

¿Es un objetivo alcanzable? No lo es. La matemática no miente, o se ajustan los plazos o nos preparamos para ver cómo millones de mexicanos quedan en el silencio digital por un decreto que nació desconectado de la realidad.

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¡Nos leemos en la próxima #BigTech!