DPL Tech Review | Sonos Play, la bocina ligera, inagotable y con sonido de alta calidad que se ha convertido en mi sombra
La nueva Sonos Play combina un sonido de calidad, con batería de larga duración y una facilidad para llevarla a cualquier lugar.
Después de pasar varias semanas probando la nueva Sonos Play, hay algo que me quedó clarísimo: Sonos quiere darle a sus usuarios mayor libertad de movimiento, con sonido de alta calidad a donde sea que vayan.
Con el lanzamiento de la Sonos Play han logrado ese equilibrio casi imposible entre potencia acústica y una portabilidad real que no da miedo usar.
No sé ustedes, pero yo soy de los que el hecho de que la batería se esté terminando, en el teléfono o una bocina, es algo que me causa ansiedad. Sin embargo, con esta Sonos Play, cuyo tamaño se encuentra entre la pequeña Roam 2 y la Move 2, no tuve que estar pensando en conectarla, ya que una carga le dura hasta 24 horas.

Mi uso no fue continuo, pero al utilizarla unas tres horas diarias, en promedio, sin problema puedes empezar la semana y llegar al sábado o domingo con una sola carga.
Es tan fácil de llevar a todos lados, que la utilicé mientras trabajaba, al regar las plantas, en el baño, en la cocina, para leer, en el roof… De verdad que es portátil y no pesa absolutamente nada y tampoco estorba en la mochila.

Además, si te urge salir, con apenas 15 minutos conectada mediante su puerto USB-C de carga rápida, tienes autonomía suficiente para un par de horas de música. Es la primera vez que percibo que una bocina de este tamaño realmente me puede seguir el paso sin que esté buscando el cable desesperadamente.

Lo que más disfruté estos días fue la facilidad con la que la Sonos Play se adapta a cualquier escenario. No es sólo que se pueda mover, es que quieres moverla.
Empiezo el día escuchando noticias en la recámara y, gracias a su resistencia a la humedad, me la llevo directo al baño mientras me arreglo. El sonido no pierde ni un ápice de claridad entre el vapor de la regadera.
A diferencia de bocinas más pequeñas cuyo sonido “se pierde” en exteriores, la Sonos Play llena el espacio. Además, si de repente empieza a chispear (ya ven que en CDMX tenemos todas las estaciones del año en un día) o alguien tira una bebida cerca, no pasa nada; su certificación IP67 la hace totalmente impermeable y resistente al polvo.

Una característica que me gusta de las bocinas Sonos es su tecnología Trueplay que ajusta el sonido a la habitación en donde la coloques, y en el caso de la Sonos Play, el Trueplay es automático, pues cuando la enciendes, solita se encarga de ajustar el sonido al espacio en segundos, por lo que las voces se escuchan nítidas y los bajos profundos sin importar si está contra una pared o en medio de la mesa.

A pesar de ser portátil, por dentro es una bestia. Cuenta con un woofer de rango medio y dos tweeters inclinados que crean una separación estéreo sorprendente para un dispositivo de este tamaño.

Los bajos son contundentes pero controlados, ideales para géneros que van desde el jazz más sutil hasta el rock más pesado.
Me encantó lo fácil que es pasar de WiFi, cuando estoy en casa, a Bluetooth 5.3 cuando salgo al parque o a casa de un amigo. Además, el panel táctil superior es súper intuitivo para pausar o saltar canciones sin tener que desbloquear el celular.

Si eres de los que ama la calidad de sonido de Sonos pero quizá pensabas en comprar una de sus bocinas más accesibles, la Sonos Play es tu respuesta.
Es una bocina robusta, elegante y, sobre todo, incansable. Se ha convertido en mi compañera de vida diaria: del buró al jardín, del comedor al baño, siempre lista y siempre con batería de sobra.

La Sonos Play ya está disponible en México por 5,699 pesos MXN.