Iberostar eleva la captura de carbono como negocio turístico con IA, electrificación y restauración ambiental

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Iberostar capturó en México 45,154 toneladas de CO₂ en 2024 como parte de una estrategia que combina restauración ambiental, electrificación hotelera, eficiencia energética e Inteligencia Artificial, con el objetivo de reducir su huella de carbono y avanzar hacia la neutralidad de carbono en 2030. 

Adam Terando, director Global de Acción Climática de Iberostar (la cadena hotelera española con presencia en más de 30 países), explicó que la apuesta se centra en proyectos medibles, verificables y con beneficio directo para comunidades locales.

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La prioridad no es compensar emisiones, sino reducirlas desde la operación. Para ello trabaja en cuatro frentes. 

El primero es la electrificación de hoteles con energía renovable. Seguido de eficiencia energética mediante tecnologías basadas en Inteligencia Artificial. Sigue el uso de energía limpia con acuerdos de compra verde y paneles fotovoltaicos. El cuarto es el desarrollo de proyectos de captura de carbono junto con comunidades locales, enfocados en manglares, humedales, bosques y otras soluciones basadas en la naturaleza. 

La tecnología forma parte de la gestión diaria del hotel. Iberostar utiliza Inteligencia Artificial para mejorar el consumo energético sin afectar el confort del huésped, además de optimizar el uso de datos sobre residuos de alimentos y automatizar el aire acondicionado según la afluencia en cada espacio. 

Mientras en los corredores del hotel los algoritmos regulan el aire acondicionado según la afluencia de personas, y los menús del restaurante se ajustan con datos de consumo para reducir el desperdicio alimentario, en la selva los ejidatarios aprenden a usar herramientas digitales para medir la biomasa de los árboles y reportar toneladas de carbono.

Para Terando, la tecnología reduce costos, ayuda a medir mejor el impacto ambiental y a hacer más visible el valor de cada proyecto.

El turismo genera más de 11% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Esa cifra es generada por cada reserva de hotel, cada vuelo y cada buffet con vista al mar.

De cara al futuro, la compañía considera que una plataforma global de turistech para medir y verificar captura de carbono en la industria del turismo debería ir más allá de las emisiones. Terando sostuvo que debe medir la salud de los ecosistemas, la funcionalidad de los hábitats y los beneficios para las comunidades. 

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Iberostar apuesta por extender ese enfoque desde México hacia otros destinos, con la idea de que el turismo deje de ser un consumidor de recursos y se convierta en un motor de restauración ambiental.

La empresa tenía en 2025 ocho hoteles totalmente electrificados, entre ellos JOIA Paraíso by Iberostar, en México.

En su modelo, la captura de carbono se liga a un esquema de pagos por resultados que busca eliminar intermediarios y dar más control a las comunidades. 

La empresa afirmó que capacita a los beneficiarios en medición, monitoreo, reporte y gestión financiera, con el fin de asegurar trazabilidad y rigor técnico. 

Según Terando, este mecanismo permite generar créditos verificables, venderlos y reinvertirlos en nuevas acciones de descarbonización, mientras se fortalece el tejido social en los territorios donde opera. “Nuestro modelo de proyectos se basa en la transparencia y en la eliminación de intermediarios.”

Terando destacó que la sostenibilidad ya no se concibe como un complemento, sino como parte de la experiencia del huésped. 

En destinos de México, Iberostar impulsa la restauración de manglares, dunas costeras y arrecifes de coral. También ofrece experiencias inmersivas como visitas al Coral Lab en Playa Paraíso, actividades de restauración de dunas en Cancún y recorridos comunitarios en Chemuyil, donde los viajeros conocen proyectos como Bejil-Ha, enfocados en cenotes y biodiversidad local. 

La oferta se acompaña de medidas de operación que buscan reducir residuos y plásticos de un solo uso. La empresa dijo que cuenta con más de 1,300 estaciones de agua, separación de residuos en habitaciones y compostaje en sitio.

En el plano financiero, la compañía dijo que su hoja de ruta de descarbonización responde a un caso de negocio desarrollado junto con el World Travel & Tourism Council y la Universidad de Harvard. 

El análisis concluye que la inversión necesaria para avanzar hacia la descarbonización es menor que el costo económico de no actuar.

Iberostar añadió que los proyectos locales de captura también han permitido que las comunidades administren de forma autónoma su participación en el mercado de carbono y sus actividades productivas asociadas.

La trazabilidad es otro eje central. La empresa señaló que trabaja directamente con ejidos en México para evitar intermediarios y reforzar la transparencia sobre quién se beneficia de la captura. 

Los proyectos se construyen con auditorías técnicas y alianzas con especialistas en verificación de carbono. Para Iberostar, este modelo consolida una relación de largo plazo con las comunidades y ayuda a sostener beneficios ambientales, económicos y sociales al mismo tiempo.

Terando reconoce que Iberostar no ofrece una API pública que permita a un viajero consultar el impacto climático específico de cada hotel antes de reservar. Esa herramienta no existe todavía. Cuando se le consulta cómo debería ser la plataforma tecnológica global para descarbonizar el turismo antes de 2030, su respuesta apunta a la salud de los ecosistemas, la funcionalidad de los hábitats y los beneficios reales para las comunidades.