Acreedores de Oi recurrieron a la Justicia de Estados Unidos para intentar suspender la venta de la participación de la compañía en V.tal por R$ 4,500 millones, alegando que la operación viola el plan de recuperación judicial y fue rechazada por la mayoría de los tenedores de la deuda.
La ofensiva fue presentada ante la corte de quiebras de Nueva York y apunta directamente a uno de los principales movimientos de Oi para generar caja. La empresa negoció la venta del 27% de V.tal, enfrentando la resistencia de acreedores internacionales que cuestionan tanto el valor como el proceso de aprobación de la transacción.
El valor, sin embargo, es significativamente inferior al piso de R$ 12,300 millones previsto anteriormente. Para los acreedores, la diferencia sólo podría ser aceptada con un nivel mínimo de acuerdo que, según afirman, no se alcanzó. Las presentaciones indican que más del 90% de los tenedores de la deuda se posicionaron en contra de la operación.
Además del valor, los acreedores también cuestionan el destino de los recursos. El grupo pide a la Justicia estadounidense garantías de que cualquier monto obtenido con la venta respete el orden de prioridad de pagos establecido en el plan de recuperación, evitando que los recursos sean destinados de forma divergente a lo acordado.
La disputa adquirió dimensión internacional porque una parte relevante de la deuda de Oi está bajo la legislación de Nueva York. Por ello, los acreedores recurren a instrumentos como el Capítulo 15 para intentar hacer valer estos términos que consideran incumplidos en Brasil, aun con el aval de la Justicia del país.
La evaluación es que, sin intervención, la venta puede reducir el potencial de recuperación de los créditos, aunque muchos ya hayan negociado y aceptado recibir valores menores.